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15 Ago 2026

Monteros celebra los 246 años de la creación de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, una de las más antiguas del país

La histórica institución religiosa fue erigida canónicamente el 15 de agosto de 1780 por el obispo fray José Antonio de San Alberto. Su origen está ligado a los primeros asentamientos de la región y a la profunda devoción mariana que marcó la identidad de la ciudad.

Este 15 de agosto, la comunidad católica de Monteros celebra los 246 años de la creación de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, una de las instituciones religiosas más antiguas de Tucumán y de la Argentina.

La parroquia fue erigida canónicamente el 15 de agosto de 1780 por el Obispo del Tucumán, fray José Antonio de San Alberto, quien pocos años después, el 17 de agosto de 1783, realizó una visita pastoral a Monteros, consolidando la organización eclesiástica de la región.

Según explicó en su momento, el fallecido historiador especializado en catolicismo Ángel Peralta, los orígenes más remotos de la parroquia se remontan a la capilla existente en la estancia de Juan de Espinosa, considerada la primera morada de la imagen de Nuestra Señora del Rosario.

Aquella construcción, levantada alrededor de 1573, desarrollaba una intensa actividad pastoral y se distinguía de otras capillas rurales por contar con una Cofradía de la que el propio Espinosa fue mayordomo. La presencia de esta organización religiosa y la creciente devoción popular convirtieron al lugar en un importante centro espiritual de la zona.

Peralta señaló en una nota a MONTERIZOS, que, de acuerdo con los registros históricos, el año 1716 estuvo marcado por intensas lluvias que provocaron el deterioro de la antigua capilla. Como consecuencia, la imagen de la Virgen del Rosario fue trasladada a un rancho donde, en 1719, ocurrió el conocido Milagro del Sudor, uno de los acontecimientos religiosos más recordados por la tradición monteriza.

La relevancia pastoral de la capilla, junto con el impacto que tuvo este hecho extraordinario en la comunidad, fueron elementos que influyeron en la decisión de San Alberto de crear el Curato de los Monteros. Aunque la nueva jurisdicción eclesiástica fue establecida durante la festividad de la Asunción de María, la titular continuó siendo Nuestra Señora del Rosario.

Un territorio inmenso en los tiempos coloniales

Cuando fue creada, la jurisdicción parroquial tenía una extensión mucho mayor que la actual. Comenzaba en El Manantial y se extendía hasta Río Seco. Dentro de ese territorio funcionaban cuatro viceparroquias ubicadas en Las Mercedes, Famaillá, Lules y Amaicha del Llano.

Los archivos parroquiales de la época ya registraban la existencia de numerosas poblaciones rurales como Los Sosa, Los Aragones, Los Ariza, Río Pueblo Viejo, Huasapampa y Caspinchango, entre otras.

La parroquia no era es solamente un edificio religioso, sino un territorio jurídicamente delimitado que reúne a una comunidad de fieles. En ese sentido, la sede parroquial constituye el punto de encuentro de la vida religiosa y pastoral de la comunidad.

De la antigua capilla al actual templo

Al momento de su creación, la sede de la parroquia funcionaba en una capilla ubicada en la ochava oeste de la actual esquina de Rivadavia y Lamadrid. Allí permaneció hasta la construcción del antiguo templo parroquial de estilo colonial, donde comenzaron a celebrarse los oficios religiosos desde 1838.

Décadas más tarde se inició la construcción del actual templo parroquial. La obra fue impulsada por el párroco Simón Pedro Lobo, continuada por monseñor Joaquín Gómez Montenegro y concluida por monseñor Carlos Alfredo Robledo.

El edificio, de estilo románico-bizantino, fue inaugurado oficialmente el 17 de noviembre de 1962 y desde entonces constituye uno de los principales símbolos arquitectónicos y espirituales de Monteros.

Una historia marcada por grandes sacerdotes

La parroquia estuvo encabezada a lo largo de su historia por destacados sacerdotes de la clerecía tucumana. Su primer párroco fue el doctor Diego Miguel Aráoz, recordado por su compromiso religioso y patriótico.

También ejercieron su ministerio figuras como Lucas Alejandro Córdova, Francisco Reyes Díaz, Jaime Roig Riera, Miguel Román, Zoilo Domínguez, Domingo del Campo y Juan Carlos Ferro, quien posteriormente fue elevado al episcopado.

Una de las seis parroquias coloniales de Argentina

A lo largo de sus 246 años de existencia, la Parroquia Nuestra Señora del Rosario atravesó distintas jurisdicciones eclesiásticas. Inicialmente perteneció a la antigua Diócesis del Tucumán hasta 1805; posteriormente integró la Diócesis de Salta entre 1806 y 1896; desde 1897 formó parte de la nueva Diócesis de Tucumán y, desde el 12 de agosto de 1963, pertenece a la Diócesis de la Santísima Concepción.

Su valor histórico y religioso la convierte en una institución única dentro del patrimonio argentino. De hecho, la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Monteros es considerada una de las seis parroquias coloniales que continúan existiendo en la República Argentina, manteniendo viva una tradición de fe que acompaña a la ciudad desde hace casi dos siglos y medio.

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