Batalla de Tucumán: El fundamental rol de monterizo Bernabé Aráoz en la lucha
Fue el primer gobernador de la Provincia de Tucumán.
[La Iglesia de Trancas, lugar donde fue fusilado el héroe. ]
El abogado e historiador tucumano, José María Posse, es uno de los que diario engrandece la figura del monterizo Bernabé Araóz, que está a un paso de de ser declarado "Héroe Nacional" por su rol en la Batalla de Tucumán,
El historiador lamentó que la historiografía argentina haya tenido una visión sesgada de la historia nacional, considerando que los hombres y los hechos más importantes, pasaron por Buenos Aires. “Generaciones de historiadores han obviado y hasta negado la importancia de los hombres y de las mujeres del Norte, en la gesta por la Independencia y por la organización nacional definitiva”, sostuvo.
"Aráoz, al igual que Martín Güemes en Salta y que Manuel Eduardo Arias en Jujuy, fueron estigmatizados por la historiografía porteña, por representar a esa raza de caudillos federales, quienes se atrevieron a disputar la con el resto del país. Todo ello está siendo hoy revertido por nuestros historiadores, y por un Plan Educativo Escolar, que está poniendo las cosas en el lugar que corresponde”, remarcó.
Según describe el historiador, Aráoz nació en Monteros en 1776. Fue un importante comerciante y hacendado muy querido por el pueblo, que veía en él a un caudillo natural, que entendía los padecimientos de un pueblo sometido al yugo de los monarcas españoles.
“En mayo de 1810, don Bernabé se encontraba casualmente en Buenos Aires, representando a la Provincia por temas de gravámenes aduaneros, cuando fue testigo de los sucesos que culminaron el 25 de Mayo. Rápidamente regresó a Tucumán y se ocupó de sembrar las ideas revolucionarias”, relató.
Sobre el encuentro que tuvo Aráoz con Belgrano en La Encrucijada, Posse destaca que el general le pidió una cantidad de hombres, armamentos y bastimentos para poder encarar una pelea con alguna posibilidad, y que Bernabé le ofreció el doble, garantizando todo ello con sus propios recursos.
“Así fue como se cerró un acuerdo que desembocarían en la gloriosa Batalla del 24 de Septiembre de 1812, donde en Tucumán, se salvó la suerte de la Revolución Sudamericana. Al año siguiente, Bernabé Aráoz al mando de la milicia gaucha de los Decididos de Tucumán, peleó en la Batalla del 20 de febrero en Salta, ocasión en la que fue resaltado especialmente por Belgrano en el parte de guerra”, puntualizó.
Primer gobernador
En 1814, a instancias del general don José de San Martín, quien ya se había hecho cargo del Ejército del Norte, fue elegido como el primer gobernador de la Provincia Autónoma de Tucumán.
Posse también recalcó las palabras que San Martín pronunció acerca de Aráoz: “es un sujeto que me atrevo a asegurar no se encuentra en América 10 que reúnan las mismas virtudes”.
El ya fallecido historiador, Carlos Páez de la Torre, definió a Aráoz como “un patriota decidido y eficaz”. “Su acción resultó fundamental para mantener la acción militar de la revolución en el norte, y en ese propósito no rehuyó los mayores sacrificios. Al comenzar la disolución del poder central de las Provincias Unidas, ideó organizar la región en una República de Tucumán que la unificara institucionalmente, para contener la anarquía y el caos. De lograrlo, sin duda hubiera repetido la gestión de gobernante ordenado y progresista que cumplió de 1814 a 1818. Sin embargo, sus planes chocaron con las pasiones, las ambiciones y los rencores de la época. Eso lo precipitó en el incesante guerrear de 1821 a 1823. Terminó con su arbitrario fusilamiento perpetrado sin forma alguna de juicio en una provincia donde, teóricamente, funcionaban los tres poderes”, remarcó.
Recientemente, los descendientes de Bernabé Aráoz recordaron que fue un héroe que era rico y murió pobre y endeudado. En una especie de testamento que escribió cuando intuía que iban a matarlo (fue ejecutado en 1824) dejó sus pertenencias a su esposa y habla de todas las deudas que le quedaron. Incluso, pide que una de ellas se la pague el Estado a cambio de todo lo que le debían, explicó la historiadora María Florencia Aráoz, chozna de Bernabé.
Sería bueno tener un museo
Los descendientes de Bernabé Aráoz, en una reciente nota por el aniversario de la Batalla de Tucumán, lamentaron que la historia no le haya dado el lugar que merecía su ancestro. Asimismo, les da tristeza que la provincia no cuente con un museo que recuerde la importancia que tuvo este verdadero héroe tucumano. “Por suerte de a poco se va reivindicando la figura de Bernabé. Los tucumanos también fuimos muy desinteresados con nuestras tradiciones, con nuestro pasado”, señaló la historiadora María Florencia Aráoz, quien estuvo acompañada por Soledad Aráoz y Federico García Hamilton.











