14 Ene 2022 - 13:48

La violencia de monterizos antivacunas en el nodo de vacunación

El destrato hacia el personal de salud obliga a reforzar la seguridad ¿A qué se debe tal grado de violencia?

"Pensemos, desde que existen los teléfonos móviles, ¿Cuántas personas aún se entretienen leyendo los componentes del shampoo en el baño? Quizás era la única vez que alguien se interesaba en eso, hace 30 años que consumimos cosas que ni sabemos todos sus componentes. ¿Por qué no vas a creer en la ciencia ahora, que avanzaron en la creación de una vacuna contra un bicho que nos está aniquilando" El comentario es de una persona vacunada a un antivacunas. La discusión va para rato. Lo particular de la situación es que la charla se da en las carpas del Nodo de Vacunación en el Polideportivo.

El ida y vuelta se interrumpe porque capta la atención de todos, los gritos de una mujer ¿Qué ocurre? Quiere elegir la vacuna que se le colocará. Es su primera dosis, tiene comprado los pasajes para sus vacaciones. Ella grita sobre su derechos a vacacionar. La tensión aumenta con la llegada del personal de seguridad que le solicita que se retire y regrese en otro momento, si es que aún desea colocarse la vacuna (la que hay a disposición para la población y completamente gratuita).

¿Cuántas veces intervino el personal de seguridad en el nodo? Desde el inicio del plan de vacunación sólo estuvieron para ayudar a la organización, "es la primera vez que deben intervenir por una situación de violencia" explica con preocupación y pesar la doctora Adriana Escaño, responsable del Nodo a MONTERIZOS.

El proceso de vacunación fue tomado por el estado nacional como un derecho de la población como medida primordial de salud pública. Con el inicio de la pandemia la humanidad, se supone que comprendió que la salud es lo primero, luego todo lo demás. Las políticas públicas durante estos dos años en Argentina se abocaron en primera instancia a la cobertura por etapas de la población contra en Covid-19.

Pero parte de la población resolvió no acceder al servicio y derecho gratuito de las vacunas contra el virus mortal. Claro, eso fue hasta hace unas semanas atrás, cuando, primero en la provincia y luego por disposición nacional se estableció la obligatoriedad del esquema de vacunación.

Estamos en verano, muchas familias buscan el descanso merecido, pero para trasladarse deben portal el pase sanitario que da cuenta que está protegida en el caso de contagio del coronavirus. De infectarse, el impacto del mismo en el cuerpo puede ser leve a moderado. Pero no mortal. Lo indican las estadísticas.

La población monteriza antivacunas o mejor dicho anti-ésta-vacuna se volcó al nodo que funciona en el Polideportivo Municipal para recibir la primera dosis. "Son el grupo rezagado. Nos encontramos con personas que expresan su indignación por tener que vacunarse, y no solo eso, sino que descargan su malestar en el personal de salud, como si fueran los culpables de que se les retrase su salida de vacaciones" manifiesta Escaño.

'Exigen tipos de vacunas, exigen atención inmediata. Duele el destrato al personal, que se les recuerda no tiene descanso desde hace dos años. Todo el personal de salud y seguridad venimos trabajando horas extras desde hace dos años".

La situación en el nodo de vacunación de Monteros no cuenta hoy por hoy de ese clima festivo celebrado con lágrimas de alegría y alivio por cada récord de jornada de vacunados. "Quienes vienen por su tercera dosis, dan un simple 'gracias' y se retiran y para el personal de salud eso significa mucho. Sobre todo, después de 4 o 6 personas que insultaron" expresa la titular del Nodo.

¿Cuáles son las medidas a tomar? "El personal atiende tensionado, ponen toda la voluntad. Pero ya tuvimos casos de enfermeras que solicitaron renunciar a la labor. Lo que está pasando no es justo. Lo que tenemos a mano es el personal de seguridad, que fue reforzado, pero que eso ocurra es lamentable" cierra Escaño.

Salud pública es responsabilidad de toda la población. Las autoridades gubernamentales deben garantizarla y la población hacerla cumplir. Después de dos años, con familiares y amigos fallecidos por el virus, impacta que la noticia sea la violencia de antivacunas. De tanto gritar la palabra "mi derecho", no escuchan, ni razonan sobre el derecho colectivo a la salud pública, de la cual ellos son una parte fundamental: contribuir a reducir al virus, o ser el talón de Aquiles de toda la comunidad.