23 Dic 2021 - 16:20

Creatividad monteriza: señalizan un pozo con cajones de manzana para esquivarlo

El zigzagueo en sus vehículos de quienes transitan por la zona llama la atención. Por empatía, por precaución, o por hartazgo (o todas juntas) un vecino acercó esta "señalización".

Combinación de elementos peculiares: pozos + oscuridad + ingenio popular en la Crisóstomo al 1000

La circulación de los vehículos puede resultar conflictiva: autos mal estacionados, motos que adelantan por la derecha y/o en contramano, personas que cruzan por la mitad de la cuadra, doble fila de estacionados, y se podría seguir y seguir enlistando.

Pero lo comentado por familias de la calle Crisóstomo Álvarez al 1000 (Barrio Villa Nueva) a Monterizos, sobresale por una combinación de elementos peculiares: pozos + oscuridad + ingenio popular = tucumanidad al palo.

Durante el día, el zigzagueo en sus vehículos de quienes transitan por la zona llama la atención.
Como si fueran autos de carrera que precalientan sus neumáticos antes de largar en una carrera, van de izquierda a derecha, defendiendo y amortizando lo más posible al tren delantero ante las imperfecciones del camino.

Por las noches se suma un factor que dificulta llevar a cabo esta protección: Con la llegada de la primavera, tal como comentan los vecinos, las luces han parecido emigrar a otros lugares de la ciudad, quedando oscuras unas tres cuadras.

San Cajón: protector de suspensiones y trenes delanteros.
San Cajón: protector de suspensiones y trenes delanteros.

¡Trac! ¡Pum! ¡Toc! y otras onomatopeyas más son las que hasta ayer se escuchaban cuando un auto o una moto, por un descuido, "se comían esos pozos" de la calle, haciendo tope de sus amortiguadores o impactando con parte de la carrocería.

Por empatía, por precaución, o por hartazgo (o todas juntas) un verdulero vecino acercó a esta imperfección dos cajones de manzana para señalizar el obstáculo, que ahora es sorteado mucho más fácilmente por conductores y conductoras.

Si transitás por Crisóstomo Álvarez al 1000 en el Barrio Villa Nueva, prendele una velita a San Cajón: protector del tren delantero. Y un gracias total para el verdulero.