Un nuevo relato de la historia de Monteros, de la mano de Jose «Nino» Rivadeneira, gran colaborador de MONTERIZOS, que nos cuenta sobre la lucha de coterraneos en la Batalla de Tucumán, que fue decisiva para el alcance de la Independencia de nuestro país.

«La noticia llegó en los primeros minutos del 24 de Septiembre, el enemigo ya se encontraba en cercanías de la ciudad y avanzaba rápidamente«. Muchos pobladores de la zona norte y oeste ya se habían refugiado en la zona del Cabildo, y muchos otros, temiendo lo peor, se habían ido de la ciuda.

El despliegue de los patriotas fue rapidísimo y se concentraron en el sur oeste de la zona poblada, esperando la orden de atacar. La caballería monteriza y otros tantos jinetes que conformaban el ala izquierda, constituían una formación de reserva, para atacar cuando el General Manuel Belgrano lo ordene.

Entrada a la madrugada, finalmente llegó la tan esperada orden, había que reforzar el sector izquierdo de la infantería, que estaba siendo sobrepasada por los españoles. Los alaridos de los gauchos, la enloquecida carrera de estos bravos jinetes y el ruido ensordecedor de los guardamontes, desconcentraron al enemigo, que al instante emprendió la retirada, logrando finalmente la rendición de las tropas realistas.

Los patriotas ganaron la batalla dando, sin saberlo, otro rumbo a la historia de la patria.

Los paisanos monterizos volvieron a sus pagos, sanos, todos a salvos, y todos ascendidos por su heroísmo en la batalla. Un mes más tarde, el Cabildo les hizo llegar una medalla de reconocimiento y valor.

Pasaron 208 años, apenas la historia lo recuerda, no hay ni siquiera una placa que lo recuerde. Fueron monterizos, descendientes nuestros que lucharon por esta patria que aún sigue siendo nuestra.

Por José «Nino» Rivadeneira – Especial para MONTERIZOS.