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9 Jul 2025 🔥 tendencia

El sueño de un niño que jugaba a ser director de orquesta y hoy dirige la Banda de Música Municipal

Este 9 de julio la Banda de Música tiene doble festejo, ya que en el Día de la Independencia Argentina, ella cumple con orgullo 150 años de existencia. Una tradición y emblema de la cultura local, constituida por artistas monterizos y de otras localidades.

La Banda de Música se encuentra hoy en una nueva etapa, y es que con 150 años de vida, fueron muchos quienes tuvieron el gran honor de dirigirla después del cura Luciano Ojeda, fundador de la célebre Banda en el año 1875 y su primer director, "que durante muchos años le dio jerarquía al grupo musical, la hizo crecer y la hizo conocer. Después siguieron otros tantos que la llevaron a un pedestal de honor, de calidad, hicieron, con su esfuerzo cotidiano, colocarla en un sitial de privilegio. Recordamos a:

Luis Mattarese – Pedro Becvide – Salvador Carfi – Luis Francisco Rojas Díaz – Pedro Faye – Federico Mussi – Aldo Manservigi – Emilio Barsella – Juan Lombardi – Manuel Gaya – Carmelo Catania – Antonio Malvagni – Pastor Olivares – Miguel Ángel Cristales – Juan Bautista Araoz", los datos fueron aportados por el historiador y recopilador, Nino Rivadeneria.

Pero aquí un detalle especial, después de 50 años vuelve a llevar la batuta un monterizo.

El único camino posible era la música

Gonzalo Albornoz, nació en Monteros un 15 de enero de 1981. Era apenas un niño cuando la Banda Municipal, participó del disco De Ushuaia a La Quiaca Volumen 2, de León Gieco editado en el año 1986. La Banda, dirigida en ese entonces por el Maestro Miguel Ángel Cristales, oriundo de San Miguel de Tucumán, grabó junto a León Gieco y al productor Gustavo Santaolalla, el tema Los Chacareros de Dragones. Este disco alcanzó una amplia difusión y fue una realización inédita para la época.

Gonzalo tenía solo 3 años cuando se paró al lado de Cristales y luego de observarlo atentamente, imitó sus movimientos mientras dirigía a la banda en una presentación en la plaza. Su mamá, Ana Graciela Lafuente rememora con una sonrisa el momento, que se cuenta en las anécdotas familiares "no tenemos fotos de ese momento, pero lo recuerdo perfectamente, es que Gonza desde muy chico mostraba que la música era lo suyo, él advirtió que el pasillo de la casa tenía distintas sonoridades, según la altura. Yo no lo entendía, pero su papá sí, y lo alentó dejando que usara de batería lo que caía en sus manos".

De familia de músicos, por el lado paterno, en casa no sorprendió su interés por los instrumentos musicales. El vínculo de un Albornoz con la Banda Municipal también tiene su historia ya que sus tíos bisabuelos, Ernesto y Tony Delforno, su abuelo Ángel Miguel Albornoz, y su tíos abuelos: Luis y Valentín Albornoz formaron parte de la Banda Municipal en los primeros 50 años del siglo XX, y después sus tíos: Mario y Arturo Albornoz. Su papá, Miguel Ángel Albornoz fue uno de los integrantes originarios del grupo folclórico Los Del Tucumán, entre otras agrupaciones.

En cada almuerzo familiar de domingo en casa de su tía María de los Ángeles, Gonzalo se sumaba con alguna guitarra para acompañar a su papá, tíos y tía, que extendían la sobremesa hasta la tarde cantando canciones del género folclórico, tangos y boleros.

Siendo el sexto de 7 hermanos, sus padres consideraban importante las actividades culturales extra curriculares, y al igual que sus hermanos mayores aprendió: danzas folclóricas, guitarra y declamación. "La cosa comenzó a preocuparnos cuando, el profe Alanís, nos dijo que no podía con él, lo primero que pregunté fue sí se portaba mal, sí le había faltado el respeto y el profesor rápido aclaro que no, que no tenía que ver con eso, sino que Gonzalo tocaba inmediatamente después de que él les tocara un fragmento, los demás niños esperaban a que les indicara cómo poner los dedos, pero el chango pedía la otra parte de la canción. No tenía más de 7 años" cuenta su mamá.

Desde los 9 años comenzó a acompañar a su papá en los certámenes que organizaba la Municipalidad de Monteros, en Navidad y junto a él ganó el pre festival, y tuvo la posibilidad de tocar en el escenario Antonio Acosta con 11 años. Su mamá revela una anécdota más "En una oportunidad estábamos viendo la tele, un festival, y tocaban los Carabajal, eran muchos en el escenario, muchos instrumentos sonando y Gonza dijo 'tal tiene desafinada tal cuerda de la guitarra', los demás se rieron y en ese momento, filmaron al músico que ajustó su guitarra".

Albornoz, en charla con MONTERIZOS afirma "Mis viejos y mi abuela Coquita (abuela materna) me dieron todas las posibilidades para incentivarme en la música, en casa había muchos instrumentos, guitarras, batería, teclados, abrías cajones y había una flauta o pandereta. Lo único que no había era un bajo, lo que yo quería tocar".

Pero Monteros tiene especial inclinación por fomentar espacios artísticos, Gonzalo entró a la secundaria y ya era conocido en el ambiente musical local y de la movida folclórica de la capital. "Salía a tocar, y siempre pedía un bajo prestado". Hasta que comenzó a tocar con Nueva Trova. El grupo contaba con el acompañamiento de "Pancho" Serra, actual legislador "él me compró mí primer bajo, era un instrumento hermoso, yo no podía creer cuando me dijo que era para mí. Era mío".

Gonzalo se presentó con ese bajo en el certamen de Lino Enea Spilimbergo en el 2000 y ganó. En otro certamen tocó Chacarera del 55. Ganó. El propio Gerardo Núñez le dijo: si yo tuviera tu edad cuando compuse esa canción, la hubiera hecho exactamente así. Las giras no pararon: con Luna Creciente, Paola Arias, Horacio Banegas, La Bandada y Tripas Calientes (de éstas dos últimas miembros fundador), compartió escenario con Los Nocheros, Raly Barrionuevo y Sergio Galleguillo. Grabó con Rubén Cruz, Peteco Carabajal, Pica Juárez, entre otros compositores de reconocidas canciones populares.

Terminó la secundaria en la Escuela Normal Julio A. Roca, entre giras. El músico quería comerse el mundo e ir a Buenos Aires, pero su mamá le puso una condición: "solo te vas de la provincia con un título bajo el brazo". Su nuevo mundo fue la Facultad de Arte con la carrera de Sonorización, tocando con viejos amigos como José Tripolloni y los que se volvieron inseparables, como el "Cabudo" Contreras. En 2002 se fue a Buenos Aires: "voy a estudiar Composición Musical" dijo a su familia y se fue, así...sin más.

Las nuevas experiencias y contactos en la ciudad de la furia, lo reencontraron con aquel primer amor: Dirección Orquestal, y decidió seguir por ese camino.

Cuando la tierra y el amor llaman

"Vivi casi 20 años en capital y La Plata. Había veranos que podía volver a Tucumán y por muchos años no. Los últimos años, ya trabajando más estable con la música, pude venir más seguido y cada vez se me hizo más difícil irme. Quería estar aquí, aquí está mí gente, y el amor".

Así fue que tomó la drástica decisión de dejar todo en Buenos Aires y volver a Tucumán. "Muchos no entendían. Pero la distancia de tantos años me hizo advertir que volver a mí lugar era lo mejor para mí. No hay nada en el mundo más importante que estar cerca de los viejos, de mis hermanos, de una escapada al río para pescar, de unos mates en las siestas de invierno mirando el cerro. Nosotros, los monterizos lo entendemos".

Albornoz volvió a su tierra y echó raíces. Fue gracias a la música que encontró a su compañera de vida: la cantante Luciana Herrera, con quién tuvo a su hijo. "Nos hablamos en todos los idiomas: el amor y la música y después enamorarnos de nuestro Fausto". Instalados en la comuna de Los Sosa, la pareja no deja de producir canciones.

Una llamada especial y una nueva etapa

La situación económica del país no es algo ajeno y nos golpeó a todos, siempre el espacio cultural es el primero en sentir el impacto de la recesión, en ese contexto, el artista recibió una llamada que cambió todo.

El intendente Francisco "Panchito" Serra, lo convocó a fines del 2024 para proponerle la dirección de la Banda Municipal. "Formé parte del último tiempo del maestro Aráoz, un hombre con una claridad y una experiencia, que me enseñó mucho, mucho en poco tiempo, antes de jubilarse. Quizás por eso, es que me sentí muy cómodo en lo que fue mi primera presentación oficial. Estaba y estoy feliz. Una nueva camada de Albornoz estamos en la Banda, sé que nuestros abuelos están felices en dónde estén y muchas de las ideas que tengo como proyectos para la Banda, están influenciados por mis ancestros".

En el marco de las vacaciones de invierno, la Banda Municipal se presentó el martes 8 de julio con una propuesta de repertorio infantil que conquistó a todas las generaciones. La actividad, organizada por la Dirección de Turismo, ofreció en la siesta monteriza juegos para niños, que acompañados de sus familias bailaron, cantaron y aplaudieron todas las canciones clásicas y actuales. "Lo disfrutamos un montón. Elegimos ponernos algunos gorros y camisas coloridas, para estar acordes a la propuesta. Mostramos un poquito de lo que ya estamos preparando para el Día de las Infancias, en agosto" indicó Albornoz.

Al ser consultado por MONTERIZOS sobre lo que se viene, se mostró entusiasmado "Hay varias ideas, que ya tomaron forma en proyectos de la Banda de Música. Todos los integrantes tenemos el recuerdo de un domingo en la plaza, actos, desfiles en los que mirábamos de lejos a esos hombres de traje con sus instrumentos relucientes, dando color a todas esas actividades. Hoy nos toca a nosotros, somos todos músicos, con una particularidad que destaco y es la incorporación de una mujer, con una actitud muy fresca. Hay varios jóvenes y eso es hermoso, porque la Banda fue siempre semillero y eso no perdió, y pretendo seguir contribuyendo en eso desde mí nuevo rol, como director de la Banda".

"Estamos desde este lugar, nos entendemos en un lenguaje universal: la música. Encontrarnos con la gente es lo que nos gusta, ensayamos con responsabilidad cada nueva canción, que no deja de ser un desafío, porque se trata de adaptar partituras para cada instrumento, ensambles, ensayos, cuidado de instrumentos. Pero cuando me paro ahí al frente de la Banda estoy tranquilo, porque sé que hay compromiso y respeto por lo que hacemos. Además, ahora somos los responsables de musicalizar infancias, amores de adolescentes, alguna pelea (risas)... Damos nuestro granito de arena a nuestra cultural y rituales locales. Cómo no estar agradecido de hacerlo".

Pasaron casi 40 años de aquel día en que un niño se paró al lado del maestro Cristales y se puso a dirigir la Banda Municipal. Hoy es el director Gonzalo Albornoz. "Creo que como reflexión final es que los sueños se cumplen, y el mío se cumplió gracias a mí gente, a una gestión monteriza, y lo mejor que puedo hacer es hacer lo que sé hacer con profesionalismo y amor a la música".

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