Famaillá y la sombra del narcotráfico: los casos que marcaron a una ciudad
Famaillá vuelve a quedar bajo la lupa tras el secuestro de 470 kilos de cocaína en Tucumán. Crímenes, causas judiciales, prófugos y acusados por narcotráfico forman parte de una serie de antecedentes que mantienen a la ciudad en el centro de las investigaciones.
El reciente secuestro de casi 470 kilos de cocaína en Tucumán volvió a poner el foco sobre una ciudad cuyo nombre aparece de manera recurrente en expedientes vinculados al narcotráfico: Famaillá. Para los investigadores judiciales y las fuerzas de seguridad, la repetición de casos a lo largo de más de dos décadas no es casual y responde a una compleja trama que la ubica dentro de uno de los corredores utilizados por organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes.
El periodista, Gustavo Rodriguez, del diario La Gaceta, rememoró los casos más impactante que tuvo la "Ciudad de las Empandas", en una nota publicada hoy. Uno de los antecedentes más resonantes se remonta al 17 de agosto de 2003, cuando Adrián Mansilla fue secuestrado en inmediaciones de la ex Terminal de Ómnibus y desapareció sin dejar rastros. Semanas después, uno de los involucrados reveló que la víctima había sido trasladada hasta Sauce Guacho, donde fue asesinada y enterrada. Aunque los responsables fueron condenados años más tarde, el móvil del crimen nunca quedó completamente esclarecido.
Sin embargo, alrededor de ese caso siempre sobrevoló una hipótesis relacionada con el narcotráfico. Según declaraciones realizadas durante la investigación, Mansilla realizaba frecuentes viajes a Buenos Aires y regresaba con paquetes cuyo contenido nunca fue determinado oficialmente. Con el paso del tiempo tomó fuerza la versión de que el joven habría tenido acceso a un cargamento de cocaína, situación que habría desencadenado el crimen.
Otro episodio que alimentó las sospechas sobre la actividad narco en la región fue el denominado "Crimen de los Guardianes". El 30 de marzo de 2015, los sargentos Alberto Valdez y Ángel Véliz fueron asesinados a balazos en Río Colorado, una localidad cercana a Famaillá. Los efectivos habían acudido a verificar una situación sospechosa cuando fueron sorprendidos por los ocupantes de un automóvil y ejecutados con armas de fuego.
La causa judicial avanzó con varias imputaciones y condenas, pero durante el proceso surgieron declaraciones que apuntaron directamente a personas vinculadas a familias históricamente relacionadas con investigaciones criminales en la zona. A pesar de las nuevas líneas de investigación ordenadas por la Justicia, el caso continúa sin respuestas definitivas y permanece como uno de los crímenes más impactantes e impunes de la provincia.
Años después, el nombre de Famaillá volvió a aparecer en la escena internacional a través de Claudio Ávalos. El hombre, que se había convertido en empresario del transporte y de maquinaria vial, fue detenido en Bolivia acusado de participar en el secuestro de un proveedor de cocaína. Tras obtener arresto domiciliario, logró escapar de la vivienda donde cumplía la medida judicial. Meses más tarde fue localizado en Tucumán, pero recuperó la libertad por cuestiones procesales y desde entonces no se conoce oficialmente su paradero.
Más recientemente, las investigaciones también alcanzaron a Lucas Nazaré Córdoba, detenido en 2024 por presunta comercialización de estupefacientes. Aunque inicialmente la causa estaba vinculada al narcomenudeo, el análisis de su teléfono celular abrió una nueva hipótesis. Según los investigadores, las imágenes encontradas podrían indicar una participación en operaciones de distribución de droga de mayor escala, con alcance en distintas localidades del sur tucumano.
La aparición de nuevas evidencias llevó a los fiscales a solicitar que el expediente fuera derivado a la Justicia Federal y a pedir la revocación del arresto domiciliario que había obtenido por razones de salud.
El caso más reciente involucra a José "Pelaín" Nassif, señalado por los investigadores como presunto proveedor de sustancias para redes de venta de drogas. Su nombre cobró relevancia luego del histórico decomiso de cocaína realizado sobre la ruta nacional 157, ya que las autoridades buscan determinar si tuvo algún tipo de participación en la logística o el traslado del cargamento.
Con antecedentes que abarcan más de veinte años, crímenes aún sin resolver y causas que continúan abiertas, Famaillá permanece bajo la atención de los organismos de investigación. La ciudad aparece una y otra vez en expedientes relacionados con el narcotráfico, un fenómeno que las autoridades intentan desentrañar mientras avanzan las pesquisas sobre uno de los mayores decomisos de cocaína registrados en la historia de Tucumán.










