“Me duele haber vivido ese momento”: el padre Diego habló tras el accidente en Ruta 157
El sacerdote se expresó desde el Hospital de Simoca luego del siniestro vial que protagonizó este domingo. Agradeció el acompañamiento y llamó a mantener la fe.
El padre Diego Cocha habló tras el accidente en la Ruta 157 y expresó su dolor por lo ocurrido. Destacó la importancia del vehículo en su tarea pastoral y llamó a la comunidad a mantener la esperanza.
Luego del accidente que protagonizó este domingo por la mañana en la Ruta Nacional 157, el padre Diego Cocha rompió el silencio y compartió un mensaje cargado de reflexión y fe desde el Hospital de Simoca, donde permanece en recuperación.
A través de sus redes sociales, el sacerdote expresó su dolor por lo vivido y puso en palabras el impacto que tuvo el siniestro, no solo desde lo personal, sino también en lo que representa su labor diaria. “Todos dicen que lo material se puede reconstruir… y sí, es verdad. Pero también es cierto que hay cosas materiales que cuestan muchísimo, que llevan tiempo, esfuerzo y el sacrificio de muchos”, escribió.
En ese sentido, remarcó que el vehículo siniestrado no era simplemente un medio de transporte, sino una herramienta clave para su misión pastoral. “Es una herramienta de evangelización, de encuentro con cada pueblo y cada comunidad”, señaló, dejando en claro el valor que tenía en su tarea cotidiana.
El padre Cocha también manifestó su pesar por no haber podido cumplir con sus actividades previstas. “Me hubiera gustado, como siempre, llegar, celebrar la misa, compartir con la gente y seguir adelante con alegría”, expresó, en referencia al compromiso que lo vincula con distintas comunidades del interior.
Sin embargo, en medio de la adversidad, eligió sostener un mensaje de esperanza. “Confío en que Dios no abandona, que Él guía los pasos de esta comunidad, y que sabrá abrir caminos para que, más temprano que tarde, podamos contar nuevamente con un vehículo”, sostuvo.
El mensaje concluye con una invitación a la unidad y la fe colectiva: “Sigamos unidos, con esperanza, poniendo todo en las manos de Dios. Porque cuando caminamos juntos, incluso las dificultades se transforman en oportunidades de gracia”.
Sus palabras generaron una fuerte repercusión en la comunidad, que rápidamente se volcó a expresarle su apoyo y acompañamiento tras el accidente.






