La Comisión para la Vida, los Laicos y la Familia de la Conferencia Episcopal de Argentina alentó a la población a expresar “el valor y el respeto por la vida” en todas sus etapas, participando en la convocatoria nacional del sábado 28 de noviembre.

La comisión episcopal invitó a participar en las manifestaciones que se están organizando en todo el país en rechazo al ingreso del proyecto de legalización del aborto al Parlamento el pasado 17 de noviembre.

“Como pastores los alentamos fervientemente a participar de dichas expresiones públicas en favor del derecho humano a la vida de toda persona garantizado en la misma Constitución Nacional”, expresaron en un comunicado el 20 de noviembre.

“Invitamos a los fieles de nuestras comunidades eclesiales a unirse a hermanos de otras confesiones religiosas, como así también a hombres y mujeres de buena voluntad para participar responsablemente conforme a las normas sanitarias establecidas en cada jurisdicción”.

En ese sentido, recordaron el distanciamiento físico y el uso de mascarillas además del “cuidado de las exigencias democráticas basadas en el respeto mutuo evitando cualquier forma de violencia hacia otro hermano”.

La comisión episcopal recordó el mensaje de la CEA en octubre de este año, ante el inminente ingreso del proyecto del aborto, y expresó que los meses de cuarentena debido al coronavirus “evidenció y agudizó los grandes y urgentes desafíos que tenemos como sociedad y develó la inhumana pobreza que abriga la vida misma de muchos hermanos nuestros”.

“Ciertamente estas realidades parecen no ser suficientemente evidentes y no despiertan la necesaria sensibilidad para volcarnos con convicción, solicitud y gestos de grandeza en el verdadero cuidado y defensa de toda vida”.

En referencia a la expresión “el aborto salva vidas”, emitida por el presidente de Argentina, Alberto Fernández; los pastores afirmaron que “el aborto no salva vidas”. 

“Lo que sí salva la vida, las dos vidas, en especial de las mujeres adolescentes y más vulnerables embarazadas, es el cuidado, contención, acompañamiento, cercanía, medios económicos, educación, prevención, presencia del Estado y de otras asociaciones civiles y religiosas enmarcadas en un concepto amplio y humano de salud pública”.

“Legalizar el aborto y dar por válidas las supuestas razones que se escuchan, profundizan y dificultan la necesaria amistad social”.

Además “sería la primera vez” en democracia que “una ley contenga la muerte de una persona para salvar a otra a excepción de lo establecido en el Código Penal Argentino”.

“Creemos que éste no es el camino, sino la inclaudicable convicción de que, salvando las dos vidas, nos salvamos todos”, aseguró la comisión episcopal.

“Es innegable el cansancio, el agotamiento, la tristeza y el desánimo en la población, como también el testimonio de muchos hombres y mujeres, profesionales y personal de la salud, e innumerables voluntarios que diariamente redoblan los esfuerzos para cuidar la vida amenazada por la pandemia”. 

“Sólo si la persona es un valor primario, transitaremos con decisión y esperanza el camino hacia un encuentro de hermanos, tendiendo puentes y curando las heridas nacidas de las injusticias y desigualdades, reflejadas en los más débiles y excluidos”.

“Ese es el espíritu del magisterio del Papa Francisco en su Encíclica Fratelli tutti”, concluyó la Comisión para la Vida, los Laicos y la Familia. (Aciprensa)