Shakira brilló en el Azteca y abrió oficialmente el Mundial 2026
Con un show cargado de música, emoción y homenajes, México dio inicio a la Copa del Mundo 2026. Shakira fue la gran protagonista de una ceremonia histórica en el Estadio Azteca.
El Mundial 2026 comenzó oficialmente este jueves con una impactante ceremonia inaugural en el Estadio Azteca de Ciudad de México, escenario que volvió a quedar en la historia al convertirse en el primero del mundo en albergar tres aperturas mundialistas.
La fiesta previa al encuentro entre México y Sudáfrica reunió a miles de espectadores en una celebración que combinó música, cultura y fútbol. El espectáculo se desarrolló durante más de una hora y tuvo como principal figura a Shakira, quien volvió a poner su voz al servicio de una Copa del Mundo por cuarta vez en su carrera.
La cantante colombiana interpretó "Dai Dai", el himno oficial del Mundial 2026, acompañada por el artista nigeriano Burna Boy. Su actuación marcó el cierre de la primera ceremonia de apertura y fue uno de los momentos más esperados por los fanáticos presentes en el estadio y por millones de televidentes alrededor del planeta.
Además de Shakira, el evento contó con las presentaciones de Maná, Alejandro Fernández, Belinda, Los Ángeles Azules, J Balvin, Lila Downs, Danny Ocean y la cantante sudafricana Tyla, quienes aportaron distintos estilos musicales a una celebración que reflejó la diversidad cultural de los países participantes.

La ceremonia también incluyó momentos de reconocimiento a la historia del fútbol y a las grandes figuras que dejaron una huella imborrable en el Estadio Azteca, uno de los escenarios más emblemáticos de los Mundiales.
Concluido el espectáculo, los seleccionados de México y Sudáfrica ingresaron al campo de juego para realizar los movimientos precompetitivos antes de disputar el primer partido oficial de la Copa del Mundo 2026.
La inauguración realizada en México es la primera de las tres previstas para esta edición. Más tarde será el turno de Canadá y Estados Unidos, los otros dos países anfitriones de un Mundial que promete marcar una nueva era en la historia del fútbol internacional.











