Benjamín Garrido fue operado con éxito y ya enfoca su recuperación tras una grave lesión de rodilla
El rugbista sufrió la rotura de ligamentos cruzados y meniscos. Fue intervenido en San Isidro (Bs. As) por el médico de Los Pumas, el monterizo Conrado López Alonso.
El rugbista monterizo Benjamín Garrido, una de las figuras de Tarucas, el combinado tucumano que disputa el "Super Rugby Américas" inició su recuperación tras una compleja operación de rodilla en la Clínica Las Lomas. El jugador estará entre 6 y 9 meses fuera de las canchas, tras una intervención clave para preservar el menisco y evitar complicaciones futuras.
Garrido atraviesa el inicio de un largo proceso de recuperación luego de haber sido sometido a una intervención quirúrgica por una grave lesión de rodilla. La operación se realizó en la Clínica Las Lomas, en San Isidro (Buenos Aires), y estuvo a cargo del médico de Los Pumas, eConrado López Alonso, monterizo, que supo defender los colores de Ñuñorco, Huirapuca y Los Pumas Seven.
"La lesión se produjo en el calentamiento previo de un partido, sentí que la rodilla iba para adelante cuando en realidad yo estaba realizando ejercicios laterales", le dijo a MONTERIZOS, el pilar de Tarucas. En un primer momento, el jugador continuó con la actividad, pero el dolor posterior y los estudios confirmaron la gravedad del cuadro.
La cirugía resultó exitosa y uno de los puntos más positivos fue la posibilidad de suturar el menisco, lo que permitirá conservar la estructura y evitar futuras complicaciones como inestabilidad o artrosis. Sin embargo, esta decisión implica un proceso de recuperación más cuidadoso: Garrido deberá permanecer sin apoyar la pierna operada durante aproximadamente tres semanas.
Luego de la intervención, Garrido comentó: “Estoy 100% enfocado en la recuperación. La cirugía salió muy bien y estoy muy contento con lo que hizo Conrado (López Alonso), que fue quien me operó. También estoy muy conforme porque pudieron recuperar el menisco, que lo tenía muy dañado, y lograron suturarlo, algo que es clave pensando a futuro. Lo único complicado es que no puedo apoyar ni flexionar la rodilla durante tres semanas, pero sé que es parte del proceso. Haber conservado el menisco significa tener una rodilla para toda la vida, porque si lo perdía iba a tener problemas como artrosis más adelante. Ahora la recuperación demandará entre seis y nueve meses; mi idea es tomarme alrededor de ocho meses para volver bien y con seguridad”, expresó Garrido.
Con la intervención ya superada, el enfoque está puesto en la rehabilitación. Los tiempos estimados de recuperación oscilan entre seis y nueve meses, aunque el propio jugador proyecta un regreso cercano a los ocho meses para garantizar una óptima recuperación. Mientras tanto, el objetivo es claro: volver en plenitud física y con una rodilla preparada para el alto rendimiento a largo plazo.






