Condenaron a “Pampita“ Carrizo, la mujer que robó el celular del gobernador Osvaldo Jaldo
La Justicia de Tucumán sentenció a Liliana “Pampita” Carrizo por el hurto ocurrido en un acto político en La Cocha. También le impusieron restricciones de acercamiento y contacto.
El hecho ocurrió en junio durante un almuerzo con dirigentes. La condena se resolvió mediante un juicio abreviado y la acusada admitió su culpabilidad.
La Justicia tucumana condenó a un año y seis meses de prisión de cumplimiento condicional a Liliana “Pampita” Carrizo, acusada de hurtar el celular del gobernador Osvaldo Jaldo durante un acto político en La Cocha. El fallo se resolvió mediante un juicio abreviado, luego de que la acusada admitiera su responsabilidad.
El episodio ocurrió el miércoles 18 de junio, cuando Jaldo viajó a La Cocha para inaugurar una oficina de asistencia jurídica del Ministerio de la Defensa. Tras el acto oficial, la comitiva participó de un almuerzo en el salón de fiestas “Rocío” junto a dirigentes locales y de comunas rurales. Carrizo formaba parte de la delegación de Los Pizarro.
Según la investigación, al finalizar el almuerzo el gobernador se tomó fotos con los presentes y, al retirarse, advirtió que ya no tenía su teléfono celular. El análisis de fotografías tomadas por un reportero gráfico permitió ver el momento exacto en que Carrizo introducía la mano en el bolsillo del mandatario y sustraía el aparato.
Ese mismo día, funcionarios y policías se dirigieron al domicilio de la acusada, recuperaron el dispositivo y procedieron a su aprehensión. Por pedido del fiscal Héctor Fabián Assad, la Brigada de Investigaciones Sur allanó la vivienda, donde secuestró pendrives, un celular adicional y una computadora del programa Conectar Igualdad.
El 19 de junio, la auxiliar de fiscal Emilse Guevara formuló cargos por hurto y se dictó prisión preventiva por un mes, medida que luego fue prorrogada. Antes de que venciera el plazo, el fiscal Assad no halló pruebas para imputar a otras personas ni para agravar la acusación, por lo que propuso cerrar el caso mediante un juicio abreviado. La defensa, a cargo de Emilia Ale, y la querellante Paula Morales Soria aceptaron el acuerdo.
En la audiencia, el fiscal detalló las pruebas reunidas: la secuencia fotográfica, los testimonios y los peritajes del Equipo Científico de Investigación Fiscal (ECIF). También aclaró que no se encontró evidencia de que Carrizo hubiera accedido a la información del celular.
“Soy culpable y estoy conforme con el acuerdo”, fueron las únicas palabras de Carrizo antes de que el juez Cristian Velázquez homologara la sentencia. Además de la pena condicional, se le impusieron reglas de conducta, entre ellas la prohibición de acercarse o comunicarse con Jaldo, de forma presencial o a través de redes sociales.











