Un proyecto de arquitectura de dos monterizos conquistó Praga
"La Usina de Ideas (Centro Cultural Comunitario)” es uno de los proyectos finalistas de los premios Inspireli de Praga.
Estudiantes de Arquitectura de la Universidad Nacional de Tucumán son finalistas de los premios Inspireli, el más grande del mundo en su categoría. Los monterizos, Matias Mansilla y David Barrera llegaron a la final con el proyecto “La Usina de Ideas (Centro Cultural Comunitario)”, un ambicioso proyecto pensando en y para la ciudad de Monteros.
A la final de los premios Inspireli de Praga en República Checa, llegaron 44 proyectos de 21 países: los únicos de Argentina son 3 propuestas de la Universidad Nacional de Tucuman. Uno de ellos es el de los monterizos, que en diálogo con MONTERIZOS, en junio pasado, Mansilla y Barrera respondieron algunas consultas del mega proyecto. Cuando fueron consultados sobre por qué eligieron Monteros para realizar el Proyecto Final de carrera, habían indicado que "es nuestro medio, nuestro lugar. Proyectarla con una obra urbanística/ arquitectónica para consolidarla como ciudad emergente con visión de futuro".

"Estudiamos las problemáticas con mapeos de toda la ciudad, la movilidad, los clubes de barrio, el potencial cultural y el desarrollo tecnológico como 3 pilares fundamentales para el crecimiento de la ciudad".
Los chicos saben que el trabajo diseñado es de gran calidad y no dudaron en presentar su proyecto a la competencia internacional más importante de arquitectura. El 23 de septiembre se anunciarán los ganadores.
Los docentes que estuvieron a cargo de los 3 Proyectos fueron la Arq. Patricia Rodríguez Anido, Arq. Beatriz Coronel y el Arq. Ramón Palisa del Taller Combes.
Arroyo El Tejar protagonista de todo
"Elegimos el Arroyo El Tejar como hilo conductor para contar la historia de nuestra ciudad en un parque lineal" habían explicado los ahora, arquitectos recibidos, a MONTERIZOS.
En el proyecto el arroyo es el punto elegido en donde se "insertan edificios para el desarrollo de centros de innovación y tecnología, una potencial centro de educación ambiental y escuela de guardaparques , puesta en valor del Club Social, todo esto en pos del desarrollo deportivo, tecnológico, cultural y sobre todo generación de fuentes laborales para nuestros jóvenes. Como así también un tratamiento urbanístico con equipamiento, vegetación, baños públicos, torres miradores para observar los atardeceres. Trabajar en la creación de espacios públicos de calidad para el uso de todos los monterizos y monterizas en espacios inclusivos para la recreación, emprendurismo y desarrollo de actividades propias del medio, propias de nuestros ciudadanos. Una ciudad abierta, una ciudad para todos".
El próximo 23 de septiembre los jóvenes arquitectos tendrán el resultado final del concurso, y junto a ellos toda la comunidad monteriza esperarán que se revele el gran ganador.










