Foto de Luis Romero.

El espacio especifico para difuntos víctimas del Covid-19 esta quedando chico en el Cementerio de la ciudad de Aguilares. Se trata un terreno grande que se encuentra al lado de la necrópolis, y que fue expropiado por la Legislatura, a pedido del municipio local.

“En un principio algunos consideraron que se trataba de un espacio exagerado. Sin embargo, ahora vemos que la decisión no fue tan desacertada, a pesar de que aún sobran terrenos”, explicó el empleado Heraldo Díaz al diario La Gaceta.

En dicha necrópolis yacen 113 difuntos víctimas del Covid-19, no todas las ciudad, sino también de localidades vecinas, como ser Santa Ana y Los Sarmientos. En tiempos normales, por semana, ingresaban entre tres y cincos fallecidos, o incluso a veces no se registraban ninguna inhumación.

“Hubo días muy tristes con desfiles interminables de cortejos con restos de gente conocida, querida, que terminaron víctimas del virus”, dijo  Luis Romero, periodista local.

El sitio Covid está separado del resto y a este sólo puede acceder un pariente del fallecido por vez. “Los sepulcros son individuales y a cada uno el municipio se encarga de colocarle una placa de mármol. Es algo que surgió del COE y nosotros nos ajustamos a esa disposición. Hay un protocolo tanto para el personal que trabaja en esa área como para otras personas que tienen que ingresar ahí”, precisó la intendenta Elia Fernández al mismo diario tucumano.

“Al parecer este cementerio es el único en el sur con sector especial para difuntos que murieron de Covid. Es que hacerlo genera malestar. Hubo roces con los parientes de las víctimas que querían que sus restos fueran sepultados juntos a otros del grupo familiar. Pero hay que respetar el protocolo”, añadió la funcionaria.