A raíz de denuncias de vecinos, personal policial y de la Municipalidad de Monteros se acercaron a un gimnasio de la zona de Crisostomo Álvarez y Belgrano, para constatar la veracidad de los hechos.

En ese lugar, tanto los efectivos, como los uniformados no pudieron ingresar ya que se encontraba cerrado con llave, pero se constató el funcionamiento del mismo. Es por eso que se puso una consigna policial que duró alrededor de 6 horas, con el fin de entrevistarse con los asistente.

Fuentes policiales explicaron a MONTERIZOS que «entrada la noche, un joven se acercó a la puerta del gimnasio, se identificó como el propietario y explicó que arriba se encontraban trabajadores refaccionando el local«. Los uniformados quisieron subir a constatar sus dichos, pero sufrieron la negativa del propietario, por lo que los inspectores municipal procedieron a la clausura del mismo.

Mientras se producía la clausura sobre el acceso que da a calle Crisostomo Álvarez, un hombre, saltó desde una ventana del gimnasio hacía la ochava de Belgrano y Crisostomo, intentó escapar, pero la policía logró detenerlo y lo trasladaron a la Comisaria de Monteros. El deportista quedó imputado por la causa de «incumplimiento de la reglamentación municipal». Mientras que al gimnasio se le labró las actas correspondientes de clausura y todo lo actuado será derivado al Tribunal de Faltas Municipal.