Llega la época de altas temperaturas y la población en el norte argentino, especialmente en Tucumán sufre del calor, la humedad y los malestares que esos factores generan, sobre todo en espacios cerrados, los cuales, a menos de contar con ventilación, son difíciles de soportar.

Una de las instituciones que más complicadas se encuentran en este sentido son las escuelas, en especial aquellas que no cuentan con un buen sistema de ventilación o directamente resulta inexistente. ¿Cómo hacer para prestar atención a una clase, con sensaciones térmicas de casi 40ºC? A lo que se suma contar con cursos entre 30 y 40 personas, sin ventiladores, sistemas eléctricos deficientes y una ley que cumplir.

La Ley de Educación Nacional plateo en su Artículo 1º «Fíjase un ciclo lectivo anual mínimo de CIENTO OCHENTA (180) días efectivos de clase, para los establecimientos educativos de todo el país en los que se imparta Educación Inicial, Educación General Básica y Educación Polimodal, o sus respectivos equivalentes». Tucumán cumplió en 2018 su tercer año consecutivo con la ley y espera alcanzar igual meta en el ciclo lectivo 2019.

Sin embargo, los cuestionamientos radican en las condiciones en las que se cumple la ley: no todas los edificios escolares cuentan con un sistema de refrigerio óptimo en las aulas a esta altura del año, con temperaturas, incluso de noche, de 30ºC o más. Noviembre y diciembre en Tucumán llega a tener a las 9 de la noche sensaciones térmicas de 40ºC. A esto se agrega la deficiente instalación eléctrica en escuelas de más de 50 años, que ya no soporta un consumo que resulta indispensable para las instituciones: ventiladores o aires acondicionados.

Las escuelas monterizas no quedan ajenas a la realidad descrita; en la escuela Normal, en el invierno se quitaron ventiladores para instalar luminaria, ambas necesarias para el ambiente de trabajo y estudio en verano. La situación se resolvió con los primeros días de calor, al instalar ventiladores de pared. Otro caso, que tomo estado público, fue a fines de octubre cuando un grupo de estudiantes de la escuela Técnica, del turno tarde, realizó una sentada en el patio en reclamo a la falta de ventiladores. Allí el problema fue atendido por las autoridades a los días.

Ahora se suma la escuela Comercio, que terminando el mes de noviembre no logra atender el estado de ventilación. Estudiantes del Instituto de Enseñanza Superior, que funciona allí, se contactaron con MONTERIZOS a fin de hacer público que la escuela cuenta también con el problema. «En la escuela funcionan 3 turnos: mañana, tarde y noche y sufrimos en épocas de calor, ya que es inhumano asistir a la escuela y no tener ni un ventilador para 45 personas en un curso» expresó, Samantha Iturrieta, una de las estudiantes del IES.

Iturrieta detalló que se presentaron notas «ninguna con respuestas favorables». Los estudiantes reflexionan sobre la situación «la misma no es ajena al caso de otras escuelas donde ‘no hay presupuesto’ para comprar ventiladores o realizar las instalaciones eléctricas con las que ya debería contar. Nosotrxs somos el futuro, pero cuando queremos levantar la voz, nadie hace nada al respecto» concluyó la joven.