Foto Facebook: Profesionales de apoyo a la inclusión en lucha

El viernes 8 de noviembre a las 19:00 horas, en calle Entre Ríos 303 – San Miguel de Tucumán se realizará una asamblea para profesionales de la salud y educación del área de discapacidad, como también para estudiantes de las carreras a fines. En el encuentro se discutirá un pliego reivindicativo de lucha.

En el sur de la provincia son más de 60 docentes de Educación Especial afectados por la irregular forma de trabajo a la que se encuentran sometidos.

El pasado viernes 25 de octubre se llevó a cabo una convocatoria en Plaza Independencia, a la cual asistieron distintos prestadores independientes de la salud y educación, que acompañan procesos de inclusión escolar de manera interdisciplinaria.

«La reunión tuvo como principal eje discutir medidas para resolver una serie de reclamos que cómo profesionales nos aquejan respecto a nuestras condiciones laborales» se indica en un comunicado emitido desde Profesionales de apoyo a la inclusión en lucha.

La publicación indica el listado de dificultades que viven los profesionales «La precarización de nuestro trabajo es visible, pues estamos sometidas a un sistema donde, como monotributistas, no contamos con vacaciones pagas, licencias por maternidad o enfermedad, aguinaldo, ART, y sumado a esto los pagos no llegan a cubrir la inflamación económica que atraviesa nuestra economía, con el agravante que en la mayoría de los casos las obras sociales niegan prestaciones básicas y además demoran los pagos desde 5 meses hasta un año de prestado el servicio.

En este sentido decidimos organizarnos para emprender un plan de lucha que garantice condiciones dignas de trabajo y su vez el cumplimiento de un servicio de calidad para las personas con discapacidad y sus familias».

Docentes, estudiantes y familias atrapados en un sistema que no les da solución

Demoras en los sueldos

Romina Pereyra es docente de Educación Especial, trabaja hace años y asegura que lo que hoy están viviendo, no lo pasaron nunca. «Desde Nación hubo muchos recortes en el área de discapacidad, a lo que se suma las demoras absurdas en el pago de nuestros sueldos. Hasta el año pasado los sueldos estaban disponibles después de dos o tres meses, pero ahora son más de cinco o incluso un año».

Pereyra explicó en detalles a MONTERIZOS que la situación no da para más, «los chicos no merecen esto, las familias ya luchan con muchas cuestiones burocráticas y nosotras, como profesionales ya no damos más. En todas partes hablan de inclusión, pero a los docentes de Educación Especial nos ningunean».

Sobre las razones que se aducen desde el Ministerio de Educación por la falta de pago son: incumplimiento fiscal de parte de los profesionales monotributistas o el sistema burocrático del paso de expediente por diferentes oficinas. «Si nosotras tenemos que presentar las boletas del 1 al 10, yo lo hago. Hay docentes que demoran, pero algunas son nuevas y recién están aprendiendo cómo es el sistema de ser monotributistas. Además por mesa de entrada, ni bien cargan los datos, sale inmediatamente la advertencia de la AFIP, en el caso de no haber pagado».

Las excusas no terminan allí, «A mí me llegaron a decir que por el cambio de autoridades había demoras. ¿Todo un sistema se paraliza por algo así? Pero resulta que en otras áreas eso no ocurre».

«Nuestros reclamos son justos, no queremos llegar a la situación extrema de tener que cortar calles o cosas así. Somos respetuosas de las instituciones, sabemos que hay un recorrido jerárquico que seguir, sin embargo el tiempo se dilata y no hay respuestas».

Otra situación que se le presenta al profesional de Educación Especial, además de las demoras en el pago, la no actualización de los sueldos cuando cobran a través de obras sociales. Esa es la otra forma en que los docentes de Educación Especial pueden ser empleados, mediante obras sociales y no por el Ministerio de Educación.

Pero ocurre que «algunas chicas recién están cobrando julio y con el sueldo en mano se enteran que ese mes solo les pagaron una quincena, porque ‘en vacaciones no trabajan’, entonces les dicen desde las obras sociales, que no les corresponde cobrar mes entero».

Las buenas voluntades de las familias

Algunas familias pagan por aparte un seguro a la docente que se encarga del acompañamiento de sus hijos. «Pero no todas, y no todas las familias pueden por la misma situación económica que se vive». El seguro es sobre el recorrido que hace la docente Especial hasta su lugar de trabajo, es decir hasta la escuela donde asiste el o la niña con discapacidad.

«Lo que pasa es que la mayoría no tiene ART, así que si ocurre algún accidente en el trabajo o en el camino, no están cubiertas con nada».

La práctica inclusiva tambalea

Muchas docentes de Educación Especial, al no cobrar, no pueden asistir todos los días para acompañar a sus alumnos. Algunas piden dinero prestado para viajar y no faltar, o sino explican la situación a las familias, quienes aceptan que la docente vaya día por medio a la escuela. Pero entonces se presenta un nuevo problema:

«Hay escuelas en las que les dijeron a los papás que si no estaba la docente que hace el acompañamiento, no manden al niño a clases. Le dije a la directora de Educación Especial – Viviana Paez – hablamos tanto de inclusión y sin embargo hay escuelas que se niegan a recibir al alumno, quien termina padeciendo una situación ajena a su persona, encima sin que se garantice su derecho a estudiar».

El sueño de acceder por padrón

Las docentes de Educación Especial que hacen integración no acceden a ese trabajo por padrón, puesto que no está regulado en el sistema. Quienes ingresan por padrón, son aquellos docentes que se insertan a trabajar en una escuela de Educación Especial que sí forma parte de la estructura comprendida en el Sistema Educativo Nacional.

«Yo amo hacer integración, he tenido experiencias hermosas, como muchas de mis pares, y de las cuales nos sentimos orgullosas, con un reconocimiento no solo de la familia, porque vieron los progresos de sus hijos, sino también desde las instituciones educativas, que trabajan la inclusión en todos los ámbitos y que es la manera de aprender en equipo» expresa con emoción Pereyra.

Pero la parte burocrática de trabajar así desgasta «No merecemos estar peleando para poder cobrar lo que nos corresponde, no es justo. Y eso nos lleva a anhelar y hacer todo lo posible para acceder al sistema como docente en una escuela de modalidad Especial».

Sin embargo, para que las docentes puedan ingresas deben tener buen puntaje. «Las que recién empiezan, tiene un camino muy difícil, porque sin plata es complicado hacer cursos o al no contar con los recursos tecnológicos para estar atentas a los gratuitos, no se enteran. Nosotras sabemos que es importante enriquecernos en herramientas y métodos de trabajo para ser una mejor docente para nuestros estudiantes, porque ellos lo merecen».

«No tenemos gremio, las obras sociales muchas veces hacen lo que quieren, son muy pocas en Tucumán las que actualizaron los montos y por otra parte si los contratos son con el Ministerio de Educación, nos demoran los pagos de una forma irracional y no nos saben dar ni una explicación. Nuestro trabajo es precarizado, es momento que el estado regule de forma clara nuestro trabajo, porque para avanzar en inclusión, los derechos de todos deben estar garantizados».

🛑 Aquí un pequeño videito de las compañeras, explicando las condiciones laborales precarias de les profesionales de apoyo. Y aprovechamos para seguir invitando a la ASAMBLEA A REALIZARSE ESTE VIERNES 8/11 19.00 EN ENTRE RÍOS 300

Publiée par Profesionales de apoyo a la inclusión en lucha sur Mercredi 6 novembre 2019