16 Dic 2020 - 9:58

Los familiares del nene abusado en Famaillá piden justicia

Entre el enojo y el dolor, los familiares de una víctima de 1 año pidieron que se condene a los acusados de haber abusado de la criatura.

“Tiene que haber justicia, porque hoy nos tocó a nosotros y mañana puede tocarle a otro este calvario”, contó destrozada R.O. de 54 años, la abuela del niño de 1 año y tres meses que el lunes fue abusado por un vecino. El hecho ocurrió en horas de la tarde dentro del predio del club Famaillá. La madre de la víctima lo encontró en la zona de los vestuarios con signos de abuso.

Por este hecho se ordenó 60 días de prisión preventiva para el casero de la institución deportiva, un hombre de 56 años, y para su hijastro de 22 años. Para entonces la fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual del centro judicial de Monteros tendría que haber terminado su investigación o bien pedir la prórroga del arresto.

La Policía, tras el hecho, intervino en el lugar junto al ECIF. En la mañana de ayer, una guardia de Infantería custodiaba la vivienda de los acusados, que viven dentro de las instalaciones del club.

“Hoy estamos destrozados por lo que le hicieron a esta criatura. Es muy chiquito, no se merecía algo así: lo durmieron con calmantes, y al parecer no llegó a ser tan grave como temíamos, pero igual el daño que hicieron no puede quedar impune: mi hija alzó a su hijo ensangrentado”, describió la abuela del niño.

La víctima fue asistida primero en el hospital de Famaillá y luego se lo derivó al hospital de Niños.

Una de las tías del menor también habló para pedir que la causa avance hasta tener condena. “Quiero que se muevan y hagan algo, quiero justicia y que el que le hizo esto a la criatura no salga nunca más”, enfatizó Y.S. de 23 años. La mujer comenzó firme pero a medida que desnudaba su dolor fue perdiendo las fuerzas.

“Mi sobrino salió a jugar nada más y lo atacaron, tampoco es cuestión de que tengamos encerradas a las criaturas. No pueden venir a decirnos que no lo cuidamos o que no prevenimos algo como esto”, reclamó, dolida con algunos dichos que trascendieron. “La madre iba y venía, los estaba cuidando. Esto pasó a la luz del día, los chicos que viven en la cabaña siempre juegan en la galería del club, nunca nos íbamos a imaginar que el hombre que vive ahí le haría algo así a una criatura de un año y tres meses… No sé si podemos llamarle hombre a una persona así; no tiene corazón, para mí no tendría que vivir”, consideró indignada.

¿Cómo surgió la acusación contra los sospechosos? Primero por los dichos de la hermanita de cinco años de la víctima, quien contó que vio al casero de 22 años llevando al niño, segundo porque los vecinos e investigadores notaron nervioso a su padrastro cuando aún se buscaba a la criatura y tercero por lo que Y.S. explica: “acusamos al cuidador de la cancha porque si no, no se hubiera bañado ni habría quemado el calzoncillo como nos dicen que hizo… creo que eso lo dice todo. Fueron él y el hijo”, señaló.
“Sólo le pido a la Justicia que actúe, nada más, porque sé que los políticos se lavarán las manos y más con nosotros que somos pobres. Sólo tenemos el apoyo de los vecinos” concluyó con llanto.

Tras el hecho, los vecinos del club se levantaron en protesta y la Policía intervino para evitar que hubiera incidentes. El ambiente se puso tenso, según informaron las fuentes policiales consultadas. “La gente nos acompañó anoche, les pedimos que se manifestaran tranquilamente y que no le hicieran nada (al acusado), porque él también tiene hijos chicos. Además no remediamos nada así, con justicia, sí”, analizó R.O.

Alejandro Díaz, uno de los vecinos que se movilizó ese día, mostró su desacuerdo: “tenemos hijos, tenemos nietos y esto nos horroriza. Apenas nos enteramos de lo sucedido salimos a la calle a protestar. Cuando llegó la Policía nos dijo que no teníamos qué hacer ahí y que nos detendrían si nos quedábamos; me parece muy mal eso; este dolor le incumbe a todo el barrio”. María del Carmen Cativa compartió esa idea, pero reconoció el riesgo que había, dado que algunos manifestantes estaban enajenados. “La Policía hizo bien en presentarse, pero no me parece bien que corrieran a quienes protestamos como correspondía. Salimos a defender a nuestros niños, porque esto nunca había pasado”, argumentó.

Valentín Severo, otro vecino, relató que salvo por algún altercado menor, nunca habían tenido problemas con las personas que cuidan el predio deportivo, con quienes guardaban cierta distancia. “Los pocos problemas que hubo con ellos fueron por los animales, porque nosotros salimos en moto a trabajar y sus perros salen a atacarnos. Me denunciaron a mí porque dicen que yo les tiro piedras cuando yo me defendí de los animales. Yo tengo una rottweiler y la cuido, no sale a atacar a la gente”, concluyó.

Fuente: La Gaceta