El Dique La Angostura regaló una postal única este jueves
El caudal liberado transformó el paisaje habitual y atrajo a cientos de vecinos y turistas que se acercaron a disfrutar de un espectáculo natural poco frecuente en el corazón de los Valles Calchaquíes.
Desde temprano, la liberación del agua modificó por completo el paisaje habitual del dique. El caudal comenzó a caer con una fuerza notable, formando una cascada continua que muchos identifican como la clásica “cola de novia”. El estruendo del agua, la bruma suspendida en el aire y la potencia del chorro dejaron en claro que no se trataba de una jornada común en la villa turística.
Quienes se acercaron al lugar coincidieron en una sensación compartida: verla en persona impacta mucho más que cualquier imagen. Incluso tucumanos que conocen la zona desde hace años reconocieron que era la primera vez que presenciaban la apertura de compuertas en directo, sorprendidos por la magnitud y la energía del agua descargando.
La escena se completó con mates, reposeras improvisadas y celulares en alto. Familias enteras, parejas y grupos de amigos aprovecharon el día soleado para acercarse al dique, algunos mojándose los pies, otros sentándose con precaución sobre las piedras resbalosas y casi todos buscando la foto perfecta para el recuerdo.
Entre los visitantes se destacaron turistas llegados desde Buenos Aires y el conurbano, quienes se mostraron asombrados por el entorno natural y la dimensión de la obra hidráulica. “Es un sueño, algo que recomendamos a cualquiera que venga”, comentó uno de ellos mientras disfrutaba del agua fresca y del paisaje.
Para los vecinos y habitués del lugar, la jornada tuvo un valor especial. Tafí del Valle volvió a reafirmarse como “el lugar al que siempre se vuelve”, y la apertura de las compuertas fue la excusa perfecta para reconectarse con la naturaleza y sumar una dosis de aventura al verano.
Con el correr de las horas, el boca en boca hizo lo suyo y cada vez más personas se acercaron al Dique La Angostura al enterarse de la apertura. La recomendación general fue clara: disfrutar del espectáculo, llevarse la postal y refrescarse, pero siempre extremando las medidas de precaución ante la fuerza del agua y el terreno resbaladizo.










