El Senado dio media sanción para declarar Heroe Nacional al monterizo Bernabé Aráoz
El Senado dio media sanción al proyecto que propone declarar Héroe Nacional al prócer nacido en Monteros, una figura clave en la independencia, la Batalla de Tucumán y la organización política del país.
Durante mucho tiempo, la historia argentina dejó a Bernabé Aráoz en un segundo plano. Su nombre aparece en los capítulos vinculados con la independencia, pero su dimensión política, militar y federal quedó lejos del reconocimiento que alcanzaron otros protagonistas de aquella etapa.
La media sanción del Senado al proyecto que busca declararlo Héroe Nacional abre ahora la posibilidad de reparar ese olvido.
Nacido en Monteros, en el seno de una familia de la élite local, Aráoz tuvo un papel decisivo en uno de los momentos más importantes de la historia del país. Su vínculo con Manuel Belgrano resultó fundamental cuando el general necesitaba hombres y recursos para sostener al Ejército del Norte frente al avance de las tropas realistas.
La historia cuenta que Aráoz se comprometió a aportar el doble de los hombres y las armas que Belgrano había solicitado. Y cumplió. Ese respaldo fue determinante para fortalecer al Ejército del Norte y preparar el escenario que desembocaría en la Batalla de Tucumán, el 24 de septiembre de 1812, una victoria considerada clave para evitar la disolución de las fuerzas patriotas.
Pero la importancia de Aráoz no se limitó a su aporte militar. También tuvo un papel político durante el proceso independentista. Fue diputado en el Congreso de 1816 y realizó una donación de sus propios muebles para las sesiones en las que se debatió y declaró la Independencia. Entre esos objetos se encontraba la mesa que actualmente forma parte del patrimonio histórico de la Casa Histórica de Tucumán.
Su figura también recibió el reconocimiento de uno de los grandes protagonistas de la independencia. José de San Martín llegó a definirlo como el hombre “más honrado y completo” de la provincia, una valoración que permite dimensionar el peso que tenía Aráoz entre los dirigentes de aquel tiempo.
En 1820, en medio de la profunda crisis política provocada por la caída del Directorio, Aráoz avanzó todavía más en su proyecto político. Proclamó la República del Tucumán, a la que definió como libre e independiente, pero al mismo tiempo unida a las demás provincias que conformaban la Nación Argentina.
También impulsó una Constitución para organizar políticamente ese territorio. Su pensamiento reflejaba una concepción federal que buscaba preservar la autonomía provincial sin romper la idea de una Nación integrada.
La trayectoria de Aráoz terminó de manera trágica. El 24 de marzo de 1824, fue asesinado contra la pared de la iglesia de Trancas. Tenía entonces una extensa trayectoria política y militar, pero su muerte no significó el final de su influencia: con el paso de las décadas, su figura fue perdiendo presencia en la memoria histórica nacional.
Ahora, el proyecto que obtuvo media sanción en el Senado vuelve a poner su nombre en el centro de la escena. Para Tucumán, y especialmente para Monteros, el reconocimiento tiene un significado particular: se trata de recuperar la dimensión nacional de un hombre nacido en esta ciudad que tuvo participación directa en algunos de los acontecimientos que marcaron el nacimiento de la Argentina.
La reivindicación de Bernabé Aráoz también permite volver sobre una parte de la historia que durante años quedó concentrada en las figuras más conocidas de Buenos Aires y de los grandes próceres nacionales. Su trayectoria muestra el protagonismo que tuvieron los hombres del interior en la construcción de la independencia y en los primeros debates sobre la organización política del país.
La declaración como Héroe Nacional todavía debe completar el proceso legislativo correspondiente. Pero la media sanción representa un paso importante para que el nombre de Bernabé Aráoz vuelva a ocupar un lugar central en la historia argentina.
Para Monteros, el desafío es todavía mayor: que aquel hombre nacido en la ciudad deje de ser solamente el nombre de una calle, una plaza o un museo y pase a ser reconocido por las nuevas generaciones como uno de los protagonistas de la construcción de la Nación.











