Salud descarta un intercambio de bebés en Concepción, pero admite errores y ordena una investigación interna
El Ministerio de Salud de Tucumán aseguró que no existen evidencias de un intercambio de recién nacidos en el Hospital Regional de Concepción. Sin embargo, reconoció que hubo fallas en la comunicación durante la atención de una joven que esperaba una niña y, tras una cesárea de urgencia, recibió un bebé varón. La Justicia ordenó una prueba de ADN para despejar cualquier duda.
La polémica que generó conmoción en Concepción y repercusión en toda la provincia sumó este jueves una explicación oficial. El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, se trasladó al Hospital Regional de Concepción y brindó detalles sobre el caso de una joven de 22 años que denunció una presunta confusión con su bebé luego de dar a luz.
Según explicó el funcionario, la paciente ingresó el pasado 14 de agosto para un control de rutina cuando los médicos detectaron una situación de emergencia: el bebé presentaba una frecuencia cardíaca de apenas 65 latidos por minuto, muy por debajo de los valores normales. Tras estabilizarlo mediante la administración de oxígeno a la madre, se decidió realizar una cesárea de urgencia.
El nacimiento ocurrió a las 11.45 y, de acuerdo con los registros hospitalarios, el recién nacido fue identificado desde el primer momento como un varón. El bebé presentaba líquido con meconio, una condición que requería atención inmediata por el riesgo de aspiración, por lo que fue trasladado al sector de recepción neonatal para su evaluación y cuidados posteriores.
La situación comenzó a complicarse por una expectativa que la familia había mantenido durante todo el embarazo. La madre se había realizado varias ecografías en centros privados y, según la información que había recibido, esperaba una niña. Incluso ya tenían preparada ropa femenina y un nombre elegido.
Desde Salud sostienen que el problema no estuvo relacionado con un cambio de recién nacidos, sino con una falla en la transmisión de la información dentro del propio hospital. El protocolo quirúrgico dejó asentado que el bebé era varón, pero esa información no habría sido comunicada correctamente entre los distintos sectores que participaron en la atención de la madre y del recién nacido.
Horas más tarde, cuando la familia cambió el pañal del bebé, descubrió que era un niño. La sorpresa generó una profunda incertidumbre y derivó en sospechas sobre un posible intercambio.
Durante la conferencia de prensa, Medina Ruiz fue categórico al señalar que no existen elementos que indiquen que el bebé haya sido cambiado. Explicó que los mecanismos de identificación se aplicaron de acuerdo con los protocolos vigentes, mediante pulseras identificatorias, registros de huellas digitales de la madre y huellas plantares del recién nacido.
Además, indicó que las cámaras de seguridad del establecimiento fueron revisadas y que otro dato relevante es que no hubo otro nacimiento en ese mismo momento, lo que reduce prácticamente a cero la posibilidad de una confusión entre dos recién nacidos.
No obstante, el Ministerio reconoció que existieron errores que no debieron ocurrir. Por ese motivo se abrió un sumario administrativo interno para determinar cómo se produjo la falla, quiénes participaron en la cadena de atención y qué responsabilidades podrían corresponder.
La investigación también quedó en manos de la Justicia. Fiscales se presentaron en el hospital el mismo día del hecho y tomaron declaraciones a los profesionales involucrados. Además, se dispuso la realización de una prueba de ADN que permitirá confirmar científicamente que el bebé entregado a la joven es efectivamente su hijo.
La familia, sin embargo, mantiene algunas dudas. Durante la conferencia, el abuelo del recién nacido cuestionó aspectos de la reconstrucción oficial y aseguró que su hija sufrió un fuerte impacto emocional. También sostuvo que existen inconsistencias en algunos documentos y cuestionó el manejo de las identificaciones durante la internación.
Frente a ese escenario, Salud afirmó que espera con interés el resultado del estudio genético. El propio ministro aseguró que el sistema sanitario provincial es el primer interesado en que se esclarezca completamente lo ocurrido.
Mientras tanto, la madre y el bebé ya fueron dados de alta y permanecen en su domicilio bajo seguimiento médico. El resultado del ADN será ahora la prueba definitiva que permitirá confirmar o descartar cualquier sospecha sobre la identidad del recién nacido y cerrar uno de los episodios que más conmoción generó en los últimos días en el sur tucumano.











