Yonopongo: la amistad y el esfuerzo que llevaron a dos estudiantes a la final de Enseñame Tucumán
Bahiana Abigail Galarza Ganim y María Lucía Córdoba, alumnas de la Secundaria de Yonopongo, se convirtieron en las primeras finalistas del certamen educativo.
Con orgullo rural y mucha constancia, las jóvenes sueñan con conquistar el premio mayor: un viaje a Villa Carlos Paz junto a todo su curso.
En el corazón de León Rougés, a tres kilómetros de Monteros, se levanta la Escuela Secundaria de Yonopongo, una institución rural que se convirtió en protagonista de la primera semifinal de Enseñame Tucumán. Allí estudian Bahiana Abigail Galarza Ganim y María Lucía Córdoba, amigas inseparables que lograron clasificar a la gran final del concurso televisivo de LG Play y el Ministerio de Educación, donde competirán por un viaje de estudios a Villa Carlos Paz.
El nombre “Yonopongo”, lejos de las bromas habituales, proviene de la lengua lule-vilela y significa “lugar de puertas abiertas”, aunque la tradición popular lo vincula con una anécdota local sobre la negativa de los vecinos a aportar fondos para una capilla. Hoy, ese lugar abierto es también la puerta a un futuro lleno de sueños para decenas de adolescentes de la zona.

“Llegar a la final nos llena de orgullo, porque muchas veces a las escuelas rurales no se las visibiliza”, dijo Bahiana, que sueña con estudiar Criminalística y recordó que casos como el de Loan despertaron su interés por las investigaciones. Lucía, en tanto, piensa en seguir Abogacía, aunque aún duda sobre su elección definitiva. Ambas coincidieron en que el compañerismo y la constancia fueron la clave: “Al principio no nos llevábamos bien, pero ahora somos inseparables”, confesó Lucía entre risas.
La emoción también llegó a sus hogares. Nely Fernández, madre de Bahiana, contó que cada día la acompaña en sus estudios y destacó su constancia. En tanto, Mónica Ganim, mamá de Lucía, relató entre lágrimas el orgullo que sintió al verlas en televisión en el programa del diario La Gaceta.
La directora de la institución, Elina Albornoz, destacó el esfuerzo de alumnos y docentes: “No era solo Bahiana y Lucía; todo el equipo trabajó desde la etapa escolar. Como escuela con orientación en Ciencias Naturales, tuvimos que sumar horas extras para que pudieran prepararse. Este logro refleja que nuestros estudiantes sueñan en grande”.

Con 137 alumnos de distintas localidades rurales, la secundaria de Yonopongo sostiene la educación de familias trabajadoras del campo y se enorgullece de egresados que ya se formaron como docentes y profesionales. Ahora, con Bahiana y Lucía como abanderadas, la institución tiene la oportunidad de mostrar que la educación rural tucumana también puede ser protagonista en instancias provinciales.
La final de Enseñame Tucumán se disputará el 26 de septiembre. Allí, las monterizas buscarán dejar en lo más alto el nombre de su escuela, confirmando que con amistad, disciplina y sueños compartidos, las puertas de Yonopongo siguen abiertas al futuro.











