Obreros ya trabajan en la escuela de Comercio, pero sigue la alerta estudiantil por la crisis sanitaria
El vicedirector y la presidenta del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comercio de Monteros confirmaron que hay un acuerdo para realizar obras urgentes en el sistema sanitario, aunque el alumnado sigue en estado de alerta.
El conflicto en la Escuela de Comercio de Monteros suma un nuevo capítulo. Luego de una semana de manifestaciones y visibilización pública de las graves condiciones sanitarias del establecimiento, autoridades provinciales y municipales visitaron el edificio y firmaron un acta de compromiso para avanzar con obras urgentes. Sin embargo, desde el Centro de Estudiantes dejaron en claro que la protesta sigue latente y que si no hay avances concretos en el corto plazo, volverán a movilizarse.
Hoy obreros de Construcciones Escolares llegaron a la institución para comenzar a diagramar las tareas y los primeros trabajos a realizar. La lucha de los estudiantes comienza a dar sus frutos, pero el alumnado se mantiene en alerta.
MONTERIZOS charló esta mañana con el profesor, Sergio García, vicedirector del establecimiento, y expresó que “afortunadamente hemos tenido una visita importante de autoridades que se interiorizaron sobre el reclamo”. Según detalló, participaron arquitectos del Ministerio de Obras Públicas, representantes del Ministerio de Educación y funcionarios del municipio de Monteros. “Ellos hicieron una evaluación superficial, pero se acordó avanzar con un relevamiento técnico más exhaustivo para definir el tipo de intervención”, indicó.
García explicó que existen dos líneas de trabajo: por un lado, el municipio coordinará con la SAT para revisar las conexiones cloacales externas; y por el otro, el Ministerio de Educación se encargará del sistema sanitario interno del edificio. “La prioridad son los baños, pero sabemos que hay muchas necesidades más”, agregó el directivo. El acta firmada establece que, una vez que estén los resultados de los análisis técnicos, se determinará si se construyen baños nuevos o si se modifican los existentes.
El Centro de Estudiantes, protagonista de las manifestaciones que derivaron en esta respuesta oficial, también fue parte del encuentro con las autoridades. Su presidenta, Candela Lezana, fue clara: “Estamos contentos con el resultado, pero no nos vamos a quedar ahí. Si en dos semanas no hay avances, vamos a salir nuevamente a protestar”.
Lezana relató que, en un principio, hubo quienes minimizaron el reclamo, tildándolo de “caprichoso” o “político”, pero que el tiempo les dio la razón: “Esto es un derecho, no un capricho. Estamos luchando por condiciones básicas de estudio”. La dirigente estudiantil destacó además el acompañamiento del equipo directivo, de los padres y de toda la comunidad educativa. “No fue solo el Centro de Estudiantes. Los tutores, los docentes, los compañeros, todos se sumaron”.
Según lo conversado con los técnicos, el problema estructural comienza en el sistema cloacal exterior y se traslada hacia el interior del edificio, lo que exige una intervención en conjunto entre provincia y municipio. Además, sorprendió positivamente al alumnado el compromiso de la Municipalidad de encargarse del cableado eléctrico del edificio, una mejora que no estaba prevista inicialmente.
Por ahora, los estudiantes decidieron no avanzar con la sentada ni con la protesta callejera que habían anunciado como próxima medida. Sin embargo, el estado de alerta se mantiene. “Ya nos habíamos contactado con canales de televisión y medios para amplificar el reclamo. Esperamos no tener que llegar a eso, pero si no hay movimiento, vamos a actuar”, advirtió Lezana.
El conflicto en la Escuela de Comercio, que estalló por baños clausurados y desbordes de aguas servidas, abrió un debate profundo sobre el estado de los edificios escolares en Tucumán. Aunque esta semana se logró un primer paso hacia la solución, la comunidad educativa exige que no quede solo en promesas.











