En una nueva jornada de adiestramiento comenzó a aparecer el cansancio y la fatiga, especialmente por realizar tareas que no estaban acostumbrado. Sin embargo y sorpresivamente en horas de la tarde fueron concentrados y quedando al frente de la tropa de jinetes algunos soldados y viejos oficiales, veteranos del Ejercito del General Manuel Belgrano.

Ellos les informaron que el enemigo ya estaba en suelo tucumano y que dese ese momento, todos, sin excepción, debían estar preparados esperando la hora de partir, por lo cual ya no había mas entrenamiento, lo que aprendieron debían usarlo en el campo de batalla.

El General, ya en horas de la tarde, les habló a todos explicándole la situación real de la tropa y cuanto significaba este enfrentamiento para el destino de la patria.

Luego se les recordó todo lo que habían planificado, y como sería su participación en la batalla que ya se insinuaba en el horizonte tucumano.

Por José «Nino» Rivadeneira – Especial para MONTERIZOS.