Con el aumento de casos en el Chaco y la disposición del Gobierno provincial de volver a fase 1 por el avance de contagios de coronavirus, se determinó que las estaciones de servicio sólo le vendan combustible a los habilitados a circular.

Sin embargo, la medida generó aún más caos, cuando las personas se volcaron de manera masiva hacia estos lugares para abastecerse, con muy pocas precauciones para respetar el distanciamiento social.

El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco (Cecach), Oscar Gaona, dijo que el anuncio se tomó con mucha desesperación por parte de la gente, que hizo largas colas para cargar combustible.

«Hubo mucha irresponsabilidad y falta de cuidado. En los predios se trató de mantener la distancia social pero eran cuadras y cuadras de motociclistas y estaban a una distancia menor a la recomendable», describió.

Si bien intentaron mantener la calma entre los consumidores, asegura que la información emitida desde el gobierno provincial generó «un exabrupto por parte de la gente».

Cabe recordar que el 80% de las camas de terapia en el Chaco están ocupadas y antes de que colapse aun más el sistema de salud, se tomó la decisión de volver a la fase 1.