12 Jun 2020 - 11:01

Video ¿Los monterizos romperán la relación tóxica con el ingenio?

La nueva zafra y las consecuencias históricamente conocidas para la población: lluvia negra, complicaciones respiratorias y visuales.

Si de vínculos tóxicos se ha de hablar, los monterizos son expertos, y no es una simple analogía: Monteros tiene su problema instalado en el centro de su casco urbano y se llama ingenio Ñuñorco. Fuente de trabajo y principal causante del deterioro de la salud en invierno.

Las consultas por espinillas en los ojos en los consultorios oftalmológicos aumentan radicalmente, la tos, la irritación de la nariz y ni hablar del manto negro que cubre veredas, calles, patios, animales y personas cuando el ingenio despide "la lluvia negra" de cenizas.

Que si tiene filtro, que no tiene filtro, que solo es por unos meses, que sin el ingenio serían cientos de familia sin trabajo y con esta última reflexión los monterizos callan. ¿Hasta cuándo? Los monterizos "aguantan" violencia económica, porque están ligados laboralmente a la fábrica, violencia institucional desde el momento en que el deterioro en la salud y el impacto ambiental no son prioridad para las autoridades correspondientes, aún teniendo la evidencia que cae en sus caras también.

Según la Ley General del Ambiente Nº 25675: Toda persona tiene derecho a opinar en procedimientos administrativos que se relacionen con la preservación y protección del ambiente, que sean de incidencia general o particular, y de alcance general.

Las autoridades deberán institucionalizar procedimientos de consultas o audiencias públicas como instancias obligatorias para la autorización de aquellas actividades que puedan generar efectos negativos y significativos sobre el ambiente.

¿La ley es letra muerta en Monteros?

No son días o meses, las décadas pasan y los monterizos siguen a la espera de que sus reclamos sean atendidos por un gobierno que asuma de fondo la problemática. Una empresa es productiva para una población no solo por los beneficios económicas que deja, sino por su grado de compromiso social que asume en todos los aspectos que competen al bien común.