Fernando Barón, presidente de los Gimnasios Unidos de Monteros y también propietario de un local en el barrio Norte y Walter Muñoz dueño de RMP GYM fueron entrevistados por MONTERIZOS, para conocer cómo se desarrolló la primera semana, luego de que el municipio habilitara en la cuarentena administrada, la apertura de los gimnasios.

«El martes volvimos a abrir. El lunes lo usamos para brindar información sobre el protocolo a seguir, es decir indicar a nuestros clientes como debían venir. Ese mismo lunes ya se mostraron desesperados por iniciar, pero les explicamos que había que esperar un día más» explicó Barón.

Todos los gimnasios aplicaron el mismo método, por lo tanto, abrieron sus puertas desde el día martes, con turnos programados, los cuales dependen de los metros cuadrados del local.

«Nosotros empezamos a las 08:00 y son turnos de 45 minutos. El tiempo que tenemos entre turno y turno se emplea para realizar las desinfecciones correspondientes de las máquinas, más allá que los mismos clientes también usan el pulverizador antes y después de cada uso».

Uno de los problemas que se presentó fue el uso del barbijo, que los clientes manifiestan la incomodidad de hacer ejercicios con la boca tapada. «Muchos entendidos sobre la materia saben que el barbijo dificulta la respiración. Pero hay que acatar el protocolo y que son medidas que necesitamos, y que si se las cumplen, solo serán por un tiempo más».

Barón detalló que hay clientes que llegaron con gran necesidad de realizar sus rutinas de ejercicio, con estados de estrés por la modificación que tuvieron en los horarios de trabajo, o la inestabilidad de los mismos.

Por su parte, el propietario de RPM GYM, Walter Muñoz contó a MONTERIZOS que aún no habilitaron, porque ultiman detalles en el local. Los clientes se encontrarán con un espacio remodelado y con las distancias que corresponden según el protocolo. «Sabíamos que sería difícil la reapertura, pero tuvimos un buen diálogo con las autoridades municipales y predisposición, sin tantas idas y vueltas».

Así también, Muñoz destaca la organización que se tuvo entre los gimnasios «además de coordinarnos para solicitar la apertura, surgió la posibilidad de llevar a cabo proyectos conjuntos entre algunos locales, que significarán beneficios para nuestros clientes».