Foto de Marcelo Aguaysol

El portentoso avión de origen ruso “Antonov” aterrizó hoy minutos antes de las 13 en el Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo.

En esta tercera vez que aterriza en la provincia llegó con un rotor de la turbina de vapor, que será instalado en el nuevo ciclo combinado que se construye en la nueva central Y-Gen II de YPF Luz en el Complejo de Generación Eléctrica de El Bracho.

La maquinaria debía haber llegado a Tucumán, al menos, hace tres meses. El 12 de marzo pasado, el barco de carga de bandera italiana, Grande América, se hundió en el Golfo de Vizcaya, al suroeste de Francia. Había partido desde el puerto de Hamburgo (Alemania) y transportaba, entre otros equipamientos y repuestos para centrales eléctricas argentinas, la turbina de vapor que debía llegar a El Bracho. En aquel momento se indicó oficialmente que ese rotor debía ser instalado el mes pasado para el cierre del ciclo combinado e incrementar la potencia del complejo instalado en Tucumán, a 1.300 megawatts (MW), consignó el diario La Gaceta.

La primera vez que un Antonov (AN-124) llegó a Tucumán fue en noviembre de 1994, aquella vez trasladó equipamiento para una embotelladora de refrescos. Dos años más tarde transportó turbinas que se instalaron en los generadores de energía en la Central Térmica de El Bracho.

Las obras a realizar en El Bracho demandarían unos 30 meses hasta su puesta en marcha y su construcción requerirá la participación de unas 800 personas. Esto le permitirá al complejo alcanzar en 2020 los 1.300 MW de potencia de generación y abastecer a más de 1,3 millón de usuarios, lo que equivale al 4,2% de la demanda máxima del país, anunció la compañía en aquella oportunidad.