La inflación es el proceso económico provocado por el desequilibrio existente entre la producción y la demanda. Causa una subida continuada de los precios de la mayor parte de los productos y servicios, y una pérdida del valor del dinero para poder adquirirlos o hacer uso de ellos.

Muchos economistas serios de traje y corbata han intentado explicar lo inexplicable, justificar lo que pasa, por qué las mesas de los bares están más ocupadas a principios de mes y vacías después, por qué tenés que esperar un completo con picante en la barra media hora ciertos días y unas semanas después están los cocineros de brazos cruzados? 
“Estamos mejor ahora que en 2015. La inflación bajó en estos tres años”, dijo el presidente Mauricio Macri durante la apertura del año legislativo. Antes de asumir, el mandatario había dicho: “La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”.

La verdad de la milanesa es que la inflación existe y no hace falta escuchar al ministro Nicolás Dujovne, al presidente del Central, Guido Sandleris, o a alguno de los notables para entender qué pasa con la economía básica y, en lo que a nuestro departamento de Finanzas compete, a la economía básica de los tucumanos.

El docente e historietista tucumano César Carrizo creó el índice SDM (las siglas de Sánguche de Milanesapara explicar qué es lo que verdaderamente pasa: “Estas son las cosas que importan, la economía de los tucumanos se entiende mejor así, con esta info completa y con picante”.

“Compará qué porcentaje aumentó el sanguche de milanesa y qué porcentaje aumentó tu sueldo con el macrismo. Luego compará cuántos sánguches de milanesa te comprabas en 2015 y cuántos ahora en 2019 con tu sueldo… Esa es la pérdida de tu poder adquisitivo ocasionado”, adelanta Carrizo, el creador del SDM acompañado de una tabla ilustrativa sin fisuras. Por eso señor, señora, ¿cada cuánto le metía un completo en 2015 y cada cuánto ahora? Jóvenes, ¿cómo lo pedían hace un año y cómo lo piden en 2019? Basta de inventos: complejo con ají, sin versos, ¡aquí la posta!

Fuente: El Tucumano