Raquel Huaita, la reina de la Trepada al Indio: “Los récords están para romperse, pero hoy me siento orgullosa de esa marca”
Ganó la Trepada al Indio en cinco oportunidades y desde 2019 ostenta el récord femenino de la competencia con un tiempo de 2 horas, 19 minutos y 10 segundos. Siete años después, la atleta jujeña radicada en Tucumán sigue siendo una referencia obligada de una de las pruebas más emblemáticas del atletismo tucumano. En diálogo con MONTERIZOS, repasó sus comienzos, su presente y el vínculo especial que mantiene con la carrera.
[Raquel Huaita en lo más alto del podio en el 2019, año en el que logro el record con un tiempo de 2 horas, 19 minutos y 10 segundos]
Raquel Huaita no lleva la cuenta de los récords. Tampoco de los años que pasaron desde aquella actuación memorable que la convirtió en la mujer más rápida en la historia de la Trepada al Indio. Por eso se sorprendió cuando supo que ya transcurrieron siete años desde que estableció la marca que todavía nadie pudo superar.
"La verdad que ni yo llevaba registro de eso. Siempre fui bastante desentendida de esas cosas. Yo simplemente corría, lo disfrutaba y ganaba por una cuestión de necesidad", reconoce entre risas y además, menciona al "Negro" Rojo, el deportistas monterizo que siempre la alentó en cada una de las ediciones que participó. Fueron cinco ediciones en donde ella se consagró, 2009, 2012, 2013, 2014 y 2019 (la del record).
La atleta recuerda que durante gran parte de su carrera el atletismo fue mucho más que una pasión. "Siempre digo que vos me decías cuánta plata había y yo te decía cuántos kilómetros corría. Era una necesidad económica. Gracias a Dios el atletismo me dio muchísimo, me permitió pagar el alquiler, estudiar y conocer gente maravillosa que hasta hoy me quiere y me valora. Eso lo disfruto mucho más que cualquier récord".
Lejos de aferrarse a la marca que aún conserva, Huaita asegura que el deporte le enseñó otra filosofía. "Nada es imbatible en esta vida. Todo tiene un tiempo. Hoy estoy orgullosa de saber que esa marca sigue ahí después de tantos años, pero el día que alguna chica la baje también voy a estar feliz por ella. Los récords están para romperse".

Su historia con el atletismo comenzó casi por casualidad. Nacida en Jujuy, llegó a Tucumán para estudiar Psicología en el 2001 y con escasos recursos económicos, y sin imaginar que terminaría convirtiéndose en una de las fondistas más importantes de la provincia.
"Me vine a estudiar con muy poquito apoyo porque mi familia tampoco tenía mucho. Vivía en la Muñeca al 2.200 y me trasladaba corriendo hasta la Facultad de Psicología. Un día Augusto Pereira me vio entrenando en el parque y me invitó a sumarme a un grupo. Primero fui a la pista, después a la agrupación de Juan Pablo Juárez y ahí comenzó todo. Yo ni sabía que podía correr ni mucho menos que podía ganar carreras. Simplemente mi cuerpo respondía y yo disfrutaba cada paso".
Con el correr de los años llegaron los triunfos, los podios y las victorias en distintas competencias de la provincia. Entre ellas, la Trepada al Indio, una carrera con la que construyó una relación especial.
Aunque hoy ya no compite al máximo nivel, Huaita nunca abandonó completamente la actividad física. "Sigo corriendo porque me gusta y porque quiero seguir conservando la ropa y que me siga entrando", bromea. Actualmente trabaja en el Ministerio de Educación, en el área de Compras y Contrataciones, después de haber desarrollado también una importante etapa como docente.
"Ya no entreno como antes. Amo y respeto demasiado al atletismo. Si volviera a competir me gustaría hacerlo al nivel que lo hacía antes y hoy no estoy en esas condiciones. Pero nunca dejé de correr porque esto es una adicción hermosa".
Respecto a una posible participación en la edición número 25 de la Trepada al Indio, no descarta estar presente. "Siempre tengo ganas de volver. Este año estoy viendo con los chicos de La Pérgola si me engancho para ir. Voy a hacer todo lo posible. Capaz que si voy, voy a hacer un bultito en el medio de la carrera, porque sé que no estoy en condiciones de correrla como merece, pero la quiero muchísimo".
Y cuando habla de la prueba monteriza, el tono cambia. Aparece el respeto, la admiración y también el recuerdo de tantas jornadas vividas en la montaña. "La Trepada no es una maratón más. La Trepada es La Trepada. Todos sabíamos que para correrla había que prepararse especialmente. Es una carrera que te desafía por el clima, por las subidas, por las curvas, por la montaña. Es de otro nivel, de otra galaxia".
La descripción surge de alguien que la recorrió incontables veces y que todavía se asombra cuando vuelve a transitar ese camino. "Cada vez que bajo en algún vehículo por ese recorrido pienso: 'No puedo creer que haya corrido por acá'. Es una carrera durísima. Ese Indio que ves a lo lejos y después desaparece hasta que finalmente llegás. Es una experiencia que te deja una satisfacción enorme".
Antes de despedirse, Huaita agradece el reconocimiento y el cariño que sigue recibiendo desde Monteros. "Me siento muy mimada por esta nota. Siempre la gente de Monteros me hizo sentir muy bien. La organización, la Municipalidad, los atletas, el público. Que todavía se acuerden de mí después de tantos años me pone muy feliz".
Y aunque asegura que los récords están hechos para romperse, deja escapar un deseo que cualquier deportista comprendería. "Muy egoístamente, ojalá que mi récord dure para siempre. Pero si algún día una chica logra bajarlo, también voy a estar feliz. Porque todos los atletas buscamos eso: intentar ser mejores cada día".











