Mimos para tu panza, cuidados e información para vos: Encuentros prenatales en Monteros
Elisa Corroto coordina los encuentros semanales en el CIC de Monteros Viejo, abiertos a todas las gestantes del departamento. La propuesta busca informar, acompañar y fortalecer el vínculo familiar antes del nacimiento.
En el Centro Integrador Comunitario (CIC) que se encuentra en calle Diego de Villarroel y Monteagudo en Monteros Viejo, funciona un servicio gratuito de encuentros prenatales destinado a mujeres embarazadas a partir de la semana 28 de gestación. La obstetra, Elisa Corroto, responsable del espacio, explica que más que clases, se trata de "encuentros de aprendizaje mutuo", donde se prioriza la información, el respeto y el acompañamiento emocional. “El objetivo principal es que las mujeres estén informadas, empoderadas, que conozcan sus derechos y puedan transitar el embarazo con tranquilidad”, señala. Los temas incluyen el parto vaginal y la cesárea, la ley de parto respetado, el puerperio, la lactancia materna y el cuidado del recién nacido, entre otros.
Además de los contenidos teóricos, se realizan ejercicios físicos adaptados a cada situación, como esferodinamia y fortalecimiento del piso pélvico, que ayudan a aliviar molestias corporales, los cuales muchas veces las embarazadas asumen que es "normal" y que deben "aguantar". Las mujeres llegan solas, con sus parejas o acompañadas por sus mamás, y se genera un clima de confianza donde comparten experiencias, dudas y emociones. “Se forma un grupo, un punto de encuentro entre pares. A veces llegan solas, pero se van acompañadas”, destaca Elisa, con todo lo que implica esa expresión, y es que, el saber que hay un espacio con mujeres con iguales dudas y situaciones, hace que proceso, no se sienta tan solitario. Un punto importante de los encuentros es el trabajo con los acompañantes, explicando su rol en la sala de parto y en el proceso de nacimiento.
Acompañamiento interdisciplinar a las embarazadas
El servicio se articula con profesionales de diferentes áreas de la salud. “Es un complemento de los controles prenatales, y está abierto a todas las embarazadas, tengan o no obra social”, aclara. Elisa insiste en que cada mujer que pasa por el espacio se convierte en multiplicadora de derechos: “Les pido que todo lo que reciben acá lo transmitan, porque es súper útil para ellas y para su entorno”.
El espacio se articula con el sistema de salud local y trabaja en coordinación con profesionales de distintas disciplinas, como ginecoobstetras, nutricionistas y psicólogas. Las embarazadas pueden asistir derivadas por sus médicos o por iniciativa propia. “Esto complementa los controles prenatales y garantiza una preparación integral para la maternidad”, afirma Elisa.
Miedos, emociones y vínculos

En la segunda parte de la entrevista con MONTERIZOS, Elisa Corroto profundiza en las necesidades emocionales y vivenciales de las embarazadas que asisten a los encuentros prenatales. El miedo más frecuente, señala, es el de no poder colaborar en el trabajo de parto o no estar “aptas para parir”. Sin embargo, ese temor suele disiparse con el acceso a información clara y respetuosa. “Cuando ya reciben información, su postura cambia completamente”, afirma. Las parejas también manifiestan inquietudes, pero predominan el orgullo y la actitud protectora hacia la gestante, lo que fortalece el acompañamiento, sea de la pareja o de un familiar.
La preparación emocional se aborda desde la escucha activa, el respeto por cada historia y la contención afectiva. “Cada persona tiene una realidad distinta, y lo primordial es acompañar desde la empatía”, explica la profesional. En casos que lo requieren, se articula con profesionales especializados. Los momentos de mayor conexión suelen darse al hablar de lactancia materna, cuando las participantes se imaginan con sus bebés en brazos, iniciando el vínculo piel a piel. “La ilusión se hace más grande ahí”, comenta, destacando la sensibilidad que atraviesa cada encuentro.
Elisa recuerda con emoción los relatos de parto que comparten las mamás luego del nacimiento. “Todas me parecen especiales”, dice, reconociendo la singularidad de cada experiencia. Algunas historias la han conmovido profundamente, como las de dos mujeres que transitaron la gestación tras la pérdida de sus parejas, o las de las mamás de neonatología, que enfrentan desafíos particulares. “Todas son extraordinarias”, expresa con emoción Elisa, y en ese proceso que acompaña reafirma el espacio, no solo como lugar que las prepara para el nacimiento, sino que celebra la fuerza, la diversidad y la resiliencia de cada mujer que lo habita.
En la última parte de la entrevista, Elisa Corroto remarcó que la principal contribución de los encuentros prenatales es la información clara y confiable que reciben las embarazadas. Este conocimiento les permite reconocer cambios en su cuerpo, identificar señales de alarma y acudir a tiempo a una consulta médica, evitando complicaciones como nacimientos prematuros. Además, se promueve fuertemente la lactancia materna, destacando sus beneficios tanto para la salud del bebé como para la madre. “Las mamás toman la posta de su bienestar y viven el embarazo como un proceso natural y fisiológico, no como una eventualidad médica”, explicó.
Respecto al acceso, Corroto subrayó que el servicio está abierto a todas las mujeres gestantes, independientemente de su cobertura de obra social. El único desafío que mencionó es la distancia que deben recorrer algunas participantes de comunas alejadas, lo que puede implicar un costo de traslado. Sin embargo, aclaró que las puertas del CIC de Monteros Viejo están abiertas para todas y que la propuesta busca garantizar igualdad de oportunidades en el acompañamiento prenatal.
La profesional, dependiente del SIPROSA y del Área Operativa Monteros, recibe embarazadas de todo el departamento y organiza los encuentros según la edad gestacional. Estos se realizan:
📅 Martes, miércoles y jueves
🕜 A las 9 de la mañana. Mientras que la atención en el CIC funciona de 7 a 13 horas.
“Este servicio forma parte de los controles prenatales, al igual que el esquema de vacunación o las ecografías. Es necesario hacer PIM”, enfatizó, reafirmando que la Preparación Integral para la Maternidad es un derecho y una herramienta esencial para transitar el embarazo con confianza y seguridad.
Como cierre, Elisa enfatiza en la importancia de que la información correcta llegue a las mujeres que transitan sus embarazos, para que se sientan tranquilas y puedan hacer su elección del proceso de nacimiento, a partir de de datos certeros, reconociendo su derecho a parir con tranquilidad, sin avasallamientos, y con todo el cuidado y el amor que merece esa nueva vida que llegará para cambiarlo TODO.











