Dos hitos históricos que marcaron a Monteros en un día como hoy: Ñuñorco y la historica Iglesia
En la misma fecha, pero en años distintos, Monteros vivió acontecimientos que quedaron grabados en su historia: la elevación de su antigua capilla a rango de parroquia en 1780 y la inauguración del estadio monumental del Club Atlético Ñuñorco en 1945.
El 15 de agosto es una fecha emblemática para Monteros. En 1780, su capilla fue elevada a parroquia, y en 1945, Ñuñorco inauguró su estadio monumental. Dos hechos que marcaron una huella en la identidad cultural y deportiva de la ciudad.
El 15 de agosto ocupa un lugar especial en la memoria colectiva de Monteros, no solo por su significado religioso, sino también por su relevancia deportiva. Dos acontecimientos, separados por más de siglo y medio, marcaron esta fecha como un símbolo de identidad para la ciudad.
En 1780, la antigua capilla —o banca— donde se celebraban los oficios religiosos fue elevada a rango de parroquia por el Arzobispado de Tucumán, designando además un sacerdote en forma permanente. La decisión se tomó luego de que el Obispo de San Miguel de Tucumán visitara Monteros y quedara impresionado por la enorme cantidad de fieles que acudían a venerar la imagen de Nuestra Señora del Rosario, incluso desde localidades vecinas, especialmente durante las festividades de octubre. El fervor popular motivó el pedido formal para que el templo alcanzara la categoría de parroquia, hecho que se concretó el 15 de agosto de ese año.
Exactamente 165 años después, en 1945, otro momento histórico se sumó a esta fecha. El directorio del Club Atlético Ñuñorco inauguraba, con la presencia del Club Atlético San Martín de Tucumán, el monumental estadio que se convertiría en la casa de su hinchada. Las flamantes instalaciones incluían una tribuna central, cerca olímpica, cabina de transmisión, bancos de cemento en los cuatro costados y un campo de juego renovado. La inauguración fue la culminación de un sueño iniciado el 22 de junio de 1941, cuando se proyectó dotar al club de un espacio propio para disputar sus partidos, especialmente en la Liga Tucumana del Sur.
Hoy, a 245 años de la elevación de la parroquia y a 80 años de la inauguración del estadio, Monteros recuerda dos hitos que reflejan su espíritu de fe, pasión y comunidad. Estas efemérides no solo rememoran logros, sino que también reafirman la identidad de una ciudad que vive y celebra su historia.
Por José "Nino" Rivadeneira - Especial para MONTERIZOS











