Quebrada del Portugués: La noche y el gran caudal de agua del río complicó las tareas de rescate
Destacado trabajo en conjunto entre fuerzas de seguridad y emergencias.
Desde el momento en que Ariel Linares, dio aviso en la central hidroeléctrica a las fuerzas policiales sobre el percance de su compañero Javier Cruz, ya había pasado más de una hora del hecho. Larga caminata de bajada, y otra más aún, para guiar a los equipos de emergencia hacía el lugar.
En Monteros, un equipo de Defensa Civil y de Bomberos Voluntarios salió al rescate, mientras estaban en alerta ante cualquier situación personal policial de la comisaría local y Capitán Cáceres, y el grupo CERO, especializados en estos tipos de tareas.
"Salieron ya casi de noche en búsqueda del herido con el compañero Ariel Linares, fue él quien guió al equipo con Martín Santillán de D.F y Gastón Brito de BB VV, y los rescatistas", expresó José Amaya, jefe del organismo a nivel municipal.

En la zona alta, personal del Grupo CERO se unió al grupo de rescatistas que ya habían hecho contacto con el hombre herido, y juntos coordinaron las tareas para emprender el regreso a la base operativa en la central hidroeléctrica Pueblo Viejo.
Sin embargo, la oscuridad y teniendo en cuenta el río que estaba bravo, se decidió preservar la integridad de Cruz, sabiendo que a pesar del percance se encontraba estable, y realizar el trayecto de bajada con la luz del día. A esa altura, era complicado cruzar el río con la correntada y en medio de la noche.
"Era bastante peligroso, y por ahí podría haber otro inconveniente, por lo que la decisión tomada fue la correcta", indicó el Comisario Horacio Ramírez, en dialogo con MONTERIZOS durante la mañana de hoy.

Luego, fue el mismo Jefe de Zona III de la Unidad Regional Oeste, quien confirmó a este medio que el rescate fue exitoso y que el herido se encontraba camino al hospital de Concepción, para su intervención.
El trabajo en conjunto de los diversos equipos de rescates fue importante para lograr una salida efectiva, manteniendo la integridad física y emocional del herido y su compañero de travesía.












