20 Ene 2022 - 19:32

Adolfo “Jhon Boli” Delgado necesita la colaboración de todos

El célebre vendedor callejero de Monteros tiene que ser operado de la vista y no podrá salir al sol durante 35 días. Ayudemos entre todos.

"Buen día damas y caballeros, como están ustedes, tengo el agrado y la cordialidad de presentarles en forma exclusiva de línea Turismar, el clásico triple, el clásico grandote, relleno totalmente de dulce de leche, chocolate blanco glaseado ideal para ir disfrutando entre amigos y porque no para llevar para regalos. Lo que usted va a abonar por unidad en locales comerciales o casas de regalos a cincuenta pesitos por unidad, usted lo va llevar en esta oportunidad, los tres triples, los tres grandote. 70 gramos tipo torta, a tan solo 100 pesitos, los tres triples grandotes. Desde ya muchas gracias”.

Con estos versos de arriba, seguramente usted leyó con la voz del inigualable Adolfo Delgado, más conocido como “Jhon Boli”, para todos los que viajan en el transporte público y pasan a diario por la terminal de Monteros o transitan rumbo la sur o al norte de la provincia. Tiene 56 años, y 44 años arriba de un tren o de un colectivo vendiendo. “En la calle me siento bien, es mi vida, es la que elegí y es la que me gusta”, le dice a MONTERIZOS en un alto de su tarea diaria en la Terminal de Monteros.

Desde hace 16 años, lucha contra la diabetes, una enfermedad dura, silenciosa y que ataca sin distinción de edad y clase social. “Un poco la herede de mis viejos, y otro poco yo”, se sincera. 

La diabetes le deterioró la retina con un desprendimiento. “Me tienen que operar la semana que viene, entre miércoles y jueves, tras esa operación necesito 35 días para recuperarme y no salir a la calle a que me dé la luz solar”, explica. Para “Jhon”, esos 35 días, significan que no generará ingresos para subsistir. “Yo vivo el día a día, sino salgo a trabajar hoy, no tengo para comer hoy”, comenta con tristeza.

Pero ese pesar se va cuando se acuerda de sus amigos, ocasionales clientes y conocidos. “Le agradezco a Dios por la clase de gente que me rodea, me hace sentir el cariño en la calle, en el colectivo, en cualquier lugar a donde voy”. “También agradezco a las empresas de colectivos, a los choferes, a los funcionarios de todos los gobiernos, que siempre me dan una manito porque me dejan laburar tranquilo, no me joden para nada”.

Depende la época, Delgado te saca un helado, un turrón o un alfajor, y camina los pasillos de los colectivos. “Una época metía tren y colectivo. Tren hasta Santa Rosa o Acheral, y colectivo para la vuelta, linda época, eran épocas difíciles, a veces todos tienen plata, a veces nada, pero ahí vamos”.

“Cada tanto me hacen morir”

“Creo que fueron cinco o seis, la última la peor de todas, minuto de silencio y aplausos en la terminal, fue ahora en pandemia. No sé cómo corrió la bolilla, pero yo andaba en el centro, en el banco, y cuando volví a la terminal al mediodía, empezaron a gritar y aplaudir, Jhon ha vuelto decían”.

Todo es con humor, no tiene mal día y siempre esta para hacer alegrar a los viajantes. “Respeto a todos, y todos me respetan, se armó algo lindo entre las personas y yo, me siento querido y reconfortado con todos”.

¿Cómo colaborar?

Serán 35 días que no podrá ver la luz natural, tendrá que quedarse en casa. Son días parado, sin llevar el pan a su casa.

Sus familiares, y amigos, comenzaron una colecta para ayudar a Jhon. Para poder colaborar, su hija Anita, dejó un número de CBU para la ocasión: 0110372230037215726051. Titular: Ana Delgado. ALIAS: ANNYNANI.

Entre todos podemos hacer un momento mejor para Adolfo, el vendedor del pueblo.