3 Oct 2021 - 20:20

Conductores, periodistas y amigos despidieron al "Cacique" Di Palma

La noticia causó impacto y dolor en Monteros.

La muerte de Julio "Cacique" Di Palma caló hondo en Monteros, y el ámbito cultura. Sus pasos en el escenario, su poesía, será difícil de igualar. Generoso y gentil, amable y siempre con el saludo para cada monterizo que cruzaba en la ciudad, o en cualquier lugar del planeta.

MONTERIZOS pidió a compañeros de escenario sus palabras para homenajear al "Cacique".

"Leo" Fernandez: Que difícil decirte adiós, que noticia tan fuerte invade mi día. Tengo en mi mente tu presencia, tu voz, tu mensaje, tu talento, que talento. El día de mi cumpleaños tuviste la gentileza de llamar para saludarme, la despedida fue un hasta pronto, no un adiós porque desde nuestro último Festival te llevo en mi corazón. Recuerdos inolvidables de tu “Maestría en la Palabra”, la llegada con ese traje perfumado con aroma a amistad. Compartiste con humildad ese Antonio Acosta, que fue, es y será de tuyo siempre. Fuiste dueño de tu camino hecho voz, de tus logros, poesías, presentaciones que consagro el Señor Pueblo. Estoy seguro que estarás, en el amanecer de cada Festival, que tu voz disfrazada de viento nos abrazara en la felicidad de una zamba. Que recitaras en silencio cada pausa de este escenario, que si ni te vemos tu presencia se hará sentir y vaya si lo hará. Estarás siempre en el camino de cada artista, serás en lo personal el recuerdo de hombre enamorado de lo simple de la vida, de sus letras y sentimientos y en lo profesional siempre…siempre en mi memoria tu ejemplo. La primera página de la historia de nuestro festival. Julio, me hubiera gustado ver, en esta edición, la caída del amanecer en tu piel, y la puesta del sol con tu voz incomparable, en fin, como homenajear al “Maestro de la Palabra”, Cacique con tu permiso te llamo, amigo de escenario, hare de cuenta que no has muerto… sé que solo, te fuiste antes. Hasta cada recuerdo.

Jorge Fassio: No es fácil despedir a una leyenda, porque su historia de tantos capítulos míticos hacen difícil encontrar las palabras adecuadas. Empezar por aquellas jornadas en Monteros de noviembre de 1965 sería una manera de inicio. De la mano del "Indio" Apachaca empezó un idilio, un amor infinito con el "Señor Pueblo" de Monteros. Fueron la riqueza de su poesía, el temple de su voz, la impronta de su verborragia erudita, su oratoria refinada y a la vez coloquial, la elocuencia de su vasta cultura popular, sus rimas atrapantes hiladas con sabiduría, su sello distintivo que lo convirtieron en un artista de talla inasible. "El Cacique" se aquerenció a la ciudad de la poesía y el folclore estableciendo una simbiosis mutua de afectos y cariños. El Festival Nacional "Monteros de la Patria, Fortaleza del Folklore" fue su campo propicio para desarrollar su arte inconmensurable de la palabra conmovedora. Cada noviembre cuando Monteros despertaba su canto festivalero Di Palma era convocado para florear de palabras a la ciudad a la que el poeta vio Tempranera. En 2019 con maestría condujo el que sería su último festival presencial. Llevó en su alma y en su corazón el amor total de un Sr. Pueblo que hoy llora su partida, pero tributará sus mejores aplausos para homenajear al talentoso hijo adoptivo de esta tierra que gozó de sus inolvidables actuaciones.

Ana Pedraza: Siempre admiré al querido Cacique Di Palma y fui una afortunada de contar con su amistad. Recibí cada cumpleaños, cada día del amigo y cada fecha especial un llamado suyo. Es que Julio jamás se olvida de sus amigos de Monteros. Es muy difícil escribir con este nudo en la garganta porque aún me cuesta creer que a días de anunciarse el regreso del festival haya partido al encuentro de Sanchez Tello y Valdez Jurado. Me quedó con tantas charlas, con su sonrisa eterna, con su poesía que lo hacía único. Con el anuncio de “doncella” cada vez que me llamaba al “Antonio Acosta”. Sí, tuve el honor de compartir un “Monteros de la Patria” con el mejor y les juro que nadie me ha tratado con tanto respecto y cariño en un escenario. Es una noticia muy triste por eso todo el “señor pueblo” lo llora y ya lo extraña. Un abrazo del alma a su familia. Hasta siempre, Julito.

Catto Emmerich: Nunca compartí escenario con él, sin embargo siento una profunda admiración por el. Si yo me hubiese dedicado al fútbol hubiese dicho quiero ser un buen jugador, voy a intentar ser uno de los mejores jugadores del mundo, pero nunca voy a ser Messi, con el "Cacique" pasa igual. Cuando me ofrecieron hacer el Atahualpa por primera vez, dije, yo lo voy a hacer muy bien, me voy a esforzar para hacerlo re bien, voy a poner todo de mi para hacerlo bien, pero se que nunca voy a ser el "Cacique" Di Palma, nunca, porque es único, es irrepetible.

En la red social Facebook, sus compañeros de escenario también escribieron:

Carlos Diez: Una vida consagrada al pueblo y sus días significativos. Julio Cacique Di Palma ensanchó las fronteras del magistral libreto, con maestría se trepaba a las emociones de su gente, colocándole guirnaldas a los sueños colectivos. Una amable lección del pensamiento argentino enriquecida con historia, geografía, artes diversos y una dosis equilibrada de sabiduría y alegría. Querido Cacique, estás huellas conservarán el aroma y los sabores de cada pueblo, junto a la grandilocuencia de tus conquistas. Evocarte siempre será, sonoro y multicolor, porque una hilachita de la cinta colorada de tu micrófono, se ha quedado en mí corazón. Gracias querido Maestro y saludos a la bandada de almas bondadosas que habrán de recibirte.

Julio Paz (Dúo Coplanacu): Maestro Julio Cacique Dipalma, que descanse en paz, lamento en el alma su partida. Gracias, por poner calidad, enseñanza y tanta generosidad en los escenarios que tuve la dicha de compartir. Nos quedamos un poco más solos los que amamos nuestras costumbres y cultura. Abrazo al cielo maestro.

Daniela Álvarez: Se me parte el corazón en mil pedazos y hoy te despedimos con profundo dolor todos los monterizos que por años supimos valorar tus palabras en cada noche festivalera.

Coqui Sosa: Yo sé que nadie es eterno, que todos alguna vez nos iremos... Pero será muy difícil subir al escenario sin verlo ahí, siempre amable, siempre pidiéndote "hasta permiso para presentarte". "¿Coqui puedo presentarte? Me gustaría improvisar unas coplas, si yo te ví subir por primera vez en un escenario. "Yo...tocaba el cielo con las manos". Mi ídolo, el Cacique, una leyenda, me quería presentar.