2 Jul 2021 - 11:06

Media sanción al proyecto de Ley de Biocombustibles

Este proyecto de ley apunta a regular la actividad de la que dependen unas 50.000 familias tucumanas y genera 100.000 puestos de trabajo de manera indirecta. Las posturas de los diputados tucumanos.

En las primeras horas del viernes, la Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción al proyecto de ley sobre el Marco Regulatorio de Biombustibles, o nueva Ley de Biocombustibles, con 135 votos a favor, 110 en contra y 2 abstenciones: la iniciativa, que contó con el respaldo de los parlamentarios tucumanos del oficialismo y la oposición, propone un corte del 5% para el gasoil y el biodiesel y del 12% entre las naftas y bioetanol y busca reemplazar la ley que estableció el Régimen de Promoción de Biocombustibles. Este proyecto de ley apunta a regular la actividad de la que dependen unas 50.000 familias tucumanas y genera 100.000 puestos de trabajo de manera indirecta.

Mario Leito (Frente de Todos) fue uno de los primeros diputados tucumanos en hacer uso de la palabra, en horas de la tarde. El presidente de Atlético advirtió que la industria azucarera reclamaba las "certezas y previsibilidad" que la misma les otorgaría. "Esto es muy importante para Tucumán, es fundamental para la economía tucumana. En Tucumán hay 280.000 hectáreas destinadas al cultivo de la caña de azúcar. De la producción de azúcar a nivel nacional, Tucumán aporta el 68%", subrayó.

La diputada Beatriz Ávila del Partido por la Justicia Social (PJS) destacó el crecimiento de las economías regionales a partir de la ley sancionada en 2006 y que este 2021 es el año del Bicentenario de la Creación de la Industria Azucarera. "Esto no es una puja entre provincias petroleras y las del Norte", recalcó, y advirtió que hubo "lobby de las petroleras". "Voy a adelantar mi voto positivo en esta norma porque siempre voy a estar a favor de la industria, de los trabajadores y del pueblo de Tucumán", sentenció.

El diputado Pablo Yedlin del Frente de Todos planteó que el nuevo proyecto "es una muy buena ley para los tucumanos, esperemos que sea una gran ley para la Argentina", y comparó la nueva normativa con la que se aprobó en el Senado: "Le va a permitir a la industria un horizonte mucho más claro para la inversión, 10 años con 5 más posibles de prolongación", afirmó, e indicó que la misma "genera el piso del corte en 12% que es el que teníamos, pero no lo teníamos por ley".

"En Tucumán beneficia a toda la provincia, Tucumán late al compás de la zafra azucarera. Hemos aprobado por unanimidad el Día Nacional al Desagravio al Pueblo Tucumano por el cierre masivo de ingenios azucareros en el año 66 por el gobierno de facto de Onganía", sentenció y recordó el "éxodo de casi el 20% de la población tucumana".

"Ese desagravio cobra sentido en una ley que vuelve a pensar en muchos pequeños cañeros, cerca de siete mil, y beneficia a toda una región, toda una provincia. Anticipo mi voto positivo y felicito a los autores de la norma", concluyó.

Por su parte, el diputado Domingo Amaya (Juntos por el Cambio) aseguró que "este proyecto beneficia a una actividad muy importante para mi provincia de Tucumán" y le requirió "a los diputados que entiendan que las economías regionales de cada provincia es lo que uno tiene que defender y por eso les pido que acompañen. Que sea ley".
“Yo no conozco ningún industrial azucarero, no conozco ningún petrolero, ni soy amigo, ni soy lobbysta. A mí me preocupa el futuro de la fuente de trabajo de los 50 mil trabajadores de forma directa y los casi 100 mil en forma indirecta que genera esta actividad”, aseveró el diputado Carlos Cisneros (Frente de Todos) al comienzo de su alocución.

A continuación, el tucumano apuntó contra un sector de la oposición respecto a los planteos sobre presuntos negociados en torno a la ley para beneficiar a determinados sectores. “No nos podemos amparar en los fueros para decir cualquier cosa y largar cualquier acusación”, fustigó. “La pandemia benefició a la oposición, porque con la pandemia se pudo olvidar de ciertas torpezas que han cometido siendo gobierno”, agregó.

El proyecto, que ahora será girado al Senado, establece la vigencia hasta 2030 del régimen para la industria de los biocombustibles; un corte mínimo del 12% para bioetanol; eleva el piso de corte al 5% para biodiesel; la creación de una Comisión Especial para el Desarrollo Estratégico del Sector; y sostiene una política pública de cuidado ambiental. Los diputados tucumanos insistieron en que la iniciativa beneficia a la industria tucumana que genera 50.000 puestos de trabajo directos y más de 100.000 indirecto

El proyecto establece un nuevo marco regulatorio de la ley de biocombustibles, que propone un corte del 5% para el gasoil y el biodiesel y del 12% entre las naftas y bioetanol y busca reemplazar la ley que estableció el Régimen de Promoción de Biocombustibles, que luego de 15 años de implementación, fue prorrogada hasta el 12 de julio. La iniciativa contó con el respaldo del Frente de Todos y bloques aliados, y fue rechazado por Juntos por el Cambio, que presentó un dictamen en minoría, y por Consenso Federal.

La iniciativa establece la reducción del 10% al 5% en el corte obligatorio entre gasoil y biodiesel. A diferencia del combustible elaborado a base de caña de azúcar, que los volúmenes deberán ser del 6% de la mezcla obligatoria.

Los puntos centrales, que tendrán vigencia hasta el 31 de diciembre de 2030, son los porcentajes de los cortes entre gasoil y biodiesel y bioetanol con caña de azúcar y con maíz, y otorga además facultades a la Secretaría de Energía para subir o bajar esos porcentajes.

Otro punto del proyecto que generó resquemores es el que indica que la Secretaría de Energía podrá "elevar el referido porcentaje obligatorio cuando lo considere conveniente en función del abastecimiento de la demanda, la balanza comercial, la promoción de inversiones en economías regionales y/o razones ambientales o técnicas".

El corte podrá reducirse hasta el 3% "cuando el incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel pudiera distorsionar el precio del combustible fósil en el surtidor, o ante situaciones de escasez de biodiésel por parte de las empresas elaboradoras".

Fuente: el tucumano