Foto de Diego Aráoz.

Un lunes trágico se vivió en Tucumán, con dos femicidios en pocas horas, en la zona este. El primero fue en Alderetes, donde un jubilado fue acusado de asesinar a su pareja, luego en la Banda del Río Sali, un joven de 22 años habría matado a su pareja de un disparo.

Los primeros datos del femicidio indican que el agresor le habría disparado en la cabeza a su actual pareja, identificada como Gabriela Juárez.

Juarez convivía con su pareja, Braian Yoel Ignacio, de 22 años, y con dos hijos. Los testigos dijeron que tras escuchar el tiro vieron al joven salir corriendo junto con los dos menores. La víctima, que estaba embarazada, murió de un disparo en la cabeza, consigna el diario La Gaceta.

Tras el fatal desenlace, el joven se encontraba escondido en otra vivienda, a pocas cuadras de la escena del crimen. Allí fue aprehendido por los efectivos de la Comisaría, a cargo del Comisario Principal René Ramírez.

“Yo no fui, a la criatura se le escapó el disparo”, habría argumentado al momento de su detención mientras señalaba a un niño de tres años. La Unidad Fiscal de Homicidios II, al mando de Carlos Sale, además de capturar a Ignacio, dio intervención a la Defensoría de Menores y pedirá estudios para detectar restos de pólvora y una cámara Gesell para los hijos de Juárez.

“La criatura no puede ni levantar un arma grande. Es imposible y se comprobará con las pericias. Él fue el que vino y le disparó en la sien mientras Daiana estaba acostada. Los vecinos los escucharon pelear antes del crimen”, dijo Natalí Zelaya, una tía de la víctima que hablo con el diario La Gaceta, que se considera su hermana porque crecieron juntas.

Los forense en su informe, detectaron que la víctima tenía lesiones.