“Siempre pasaba lo mismo. Ella se presentaba en la comisaría a denunciarlo y los policías la miraban de pies a cabeza y le decían que no estaba el jefe o el oficial, que no había papeles o que no tenían lapiceras. Cualquier excusa era buena para no ayudarla por su condición”, dijo Carolina Nieva, la hermana de la última víctima de femicidio en nuestra provincia. Ya son seis en lo que va del año. Vicky Nieva (36) murió apuñalada por su pareja el 15 de abril en Aguilares. Como les paso a otras víctimas, se cansó de pedir ayuda, nadie la protegió y terminó siendo asesinada por el hombre que hizo de su vida un infierno.

En el mediodía del 18 de abril, los vecinos de Tagusa Norte escucharon una discusión que se producía en la casa de Nieva, una mujer trans. Luego, observaron a su ex pareja Claudio “Rubio” Gutiérrez (24) escapando del lugar ensangrentado. Denunciaron el hecho y los policías, cuando ingresaron a la vivienda, la encontraron sin vida. La había matado de varias puñaladas. El autor, por las heridas que había recibido la joven, actuó con saña.

Nieva comenzó a sentirse mujer cuando era niña. “Siempre la apoyamos. No nos metíamos en su vida. La ayudamos mucho tiempo porque todo el mundo le cerraba las puertas. Ella conoció a ‘Rubio’ en 2018. Iniciaron una relación muy violenta. Él era un vago que le sacaba plata a mi hermana”, agregó Carolina.

“Mi hermana se dedicaba a tirar las cartas. Tenía muchas personas que la iban a ver para pedirle que las ayudara. Perdió muchos clientes porque él se ponía como loco cuando estaba con un hombre. Hasta la celaba con los chicos de las mujeres que se presentaban en su casa para que les diga qué pasaría en sus vidas”, agregó.

Polémico video

Gutiérrez fue detenido a las pocas horas de haber cometido el crimen. El fiscal Miguel Varela lo acusó de homicidio agravado por relación preexistente, por ensañamiento y odio a la condición de género. “Esto es una improvisación compadre. Entiendan que soy el que manda en el barrio amigo”, se lo escucha decir en la presentación del video que subió a youtube (www.youtube.com/watch?v=fiy-llm0A0E) donde interpretaba una canción de trap, mientras fumaba un “porro” y, supuestamente, aspiraba cocaína. Entre otras, sus rimas fueron:

– “Todos los días lloro, todos los días canto lo que yo vivo no te lo invento compadre”.

– “Estuve en la cárcel, dos años estuve viviendo entre maleantes, ahora salí y estoy con mi familia que es la mejor bendición”.

– “Si toman en pala, si fuma el porro, yo te lo canto porque jodo, esto es lo que a mí me gusta y me hace sentir puro”.

Carolina Nieva dijo que perdieron la cuenta las veces que su hermana intentó realizar denuncias en contra de “Rubio”, que ahora afronta la acusación de homicidio agravado por la relación preexistente y por ensañamiento y odio a la condición de género. “La acompañé como mínimo 10 veces a la comisaría. También hay que agregarle las veces que fue con sus amigas. La única vez que la escucharon fue cuando se presentó con la madre del asesino porque las había agredido a las dos en el mismo hecho”, contó la hermana de la víctima.

En el barrio Tagusa Norte todos conocían a Vicky. “Era una buena chica. Más allá de que siempre había algún desubicado que le gritaba cosas, acá se la quería. No entendíamos la relación que mantenía con ese chico. Sabíamos que terminaría mal”, explicó Hortensia Ramírez.

Laura Villalba agregó: “varias veces fuimos testigos de las golpizas que le propinaba. Le decíamos que lo denunciara, pero ella nos respondía siempre lo mismo que no tenía sentido hacerlo porque nadie la escuchaba. Una vez llamamos nosotros a la comisaría y recibimos una insólita respuesta: ‘tenemos mucho trabajo y no podemos meternos en un problema de putos’”.

Carolina Nieva también relató que su hermana fue escuchada una sola vez. “Al parecer, alguien de la Justicia se enteró lo que le había sucedido. La hicieron revisar por el médico de la Policía que constató las lesiones. Le dijeron que ese informe lo enviarían a la fiscalía y que de allí la llamarían. Nunca lo hicieron”, relató en una entrevista con LA GACETA.

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La mujer relató el penúltimo hecho grave del que fue víctima Vicky. “Se dirigió a mi casa, empapada de nafta y con todos los brazos cortados. Nos contó que ‘Rubio’ le había cortado los brazos con una tijera. La bañaron y la llevaron al hospital por la gravedad de las lesiones. “Ahí fue el único lugar en donde siempre la trataron bien y la atendieron. Después fuimos a las comisarías y más o menos que se rieron de nosotros”, relató.

“Después de ese ataque, ella por el terror que le tenía, se fue a vivir conmigo. Cada vez que salía sola o acompañada, lo veía a él que la estaba persiguiendo”, dijo. “Estaba obsesionado con ella porque todo Aguilares sabe que estaba en pareja con otra mujer. Incluso se dice que estaba esperando un hijo”, añadió.

Nieva informó que el calvario de la víctima comenzó cuando ella decidió decir basta a la relación que mantenían. “Eso fue hace poco más de tres meses. Le decíamos que pensara que ella era una mujer independiente. Tratábamos de hacerle ver que ella era una mujer independiente y que no necesitaba de una persona así a su lado. Lamentablemente no nos escuchó y tampoco pudimos encontrar a nadie que la ayudara y, mucho menos, que la protegiera”, concluyó.

Fuente: La Gaceta