sábado 19 de septiembre de 2026
Seguinos: Dólar: Oficial: $1535Blue: $1550Bolsa: $1540.1CCL: $1598.1Mayorista: $1514.5Cripto: $1596.23Tarjeta: $1995.5
23 Abr 2021

Un caso de Santa Lucía y el punto de partida de un contagio que pudo haberse evitado

Desde el Ministerio de Salud de la nación advirtieron que la segunda ola sería peor que la primera. Cada jurisdicción tiene la libertad, según los casos que tenga, de aplicar la totalidad de las medidas dispuestas por el gobierno nacional, o hacerlo de manera parcial. Pero ¿Qué ocurre cuando la población no toma en la práctica las medidas necesarias?

Alan, de 12 años y su familia sufrieron las consecuencias. Los 9 integrantes se encuentran aislados y esperan que en mayo todo haya pasado.

El más complicado fue el mayor de los 3 hijos del matrimonio. Alan inició a manifestar fiebre y luego el virus le produjo varios días de vómito constante. "Él es un chico animado, de hacer bromas, pero se despertó sin ganas de nada y los vómitos no paraban" explica su mamá, Maira Romano, a MONTERIZOS.

Hoy están todos aislados en casa, un poco más tranquilos, porque Alan no volvió a tener vómitos. Pero Maira recibió el resultado de su hisopado, en el que dio positivo. Por lo tanto será hasta el 7 de mayo que deberán permanecer en cuarentena.

Los hechos de una cadena que inicia en el incumplimiento

“El 27 de marzo nos avisan de la escuela que el docente que les había dado clase había dado positivo y que los alumnos debían aislarse. Pero los síntomas de Alan aparecen el 15 de abril". La mamá de Alan recrea los hechos, porque las fechas son muy importantes para poder identificar dónde pudo haberse contagiado "En la escuela no fue. Él no volvió a tener contacto con nadie de ahí". Todos los compañeros de esa burbuja, del Ciclo Básico de la escuela Técnica Nº 1 Hilda Guerrero, estaban aislados.

Los primeros síntomas fueron el 14 de abril a la noche, cuando el adolescente le manifiesta a su mamá que tiene "chucho", el termómetro marcó entonces 38º de fiebre. Maira llevó a su hijo al Hospital de Santa Lucía, en donde fue controlado, y le indicaron que era necesario que le hicieran el hisopado para descartar. Es por eso que a las 6 de la mañana fueron nuevamente, para la realización del test rápido, en el cual se confirma que era Covid positivo.

El 16 abril tuvo el mismo resultado el abuelo. Para entonces Alan ya empezaba con vomito, dolores de articulaciones. Otra fueron al control médico, en donde le explicaron que los síntomas eran propios de la enfermedad. Pero el adolescente tenía otros antecedentes "desde los 2 años tiene tendencia a los broncoespasmos". Para eso se le da una pastilla que se utiliza para pacientes oncológicos, que es lo único que al final le cortó el vómito.

La pastilla sale 8 mil pesos, el hospital no tenía, Maia le dio la última que ellos guardaban en casa. Finalmente la solidaridad salvó la situación, cuando una tía (paciente oncológica) le dio las pastillas que necesitaban.

Cuando al tercer día los vómitos no paraban, Maira solicitó la ambulancia. Pero solo logró obtenerla, a través de contactos en el hospital de Santa Lucía, "Costó muchísimo que lo buscaran en la ambulancia. Pero necesitábamos el servicio, Alan no paraba de vomitar, no estaba bien" rememora su mamá, sobre la situación previa a obtener las pastillas necesarias.

El punto de partida de un contagio que pudo haberse evitado

¿Si Alan no se contagió en la escuela, y en casa mantienen las medidas sanitarias, dónde se contagió? "En casa los espacios están ventilados. Su dormitorio está ventilado y el solo".

"Tenemos el apoyo de la familia y de vecinos, que nos acercan cosas, o sino el servimoto, con el que nos manejamos también, y se toman las medidas de higiene al extremo" destaca Maira, considerando que los 9 integrantes están aislados. "Pero hay otros vecinos que no hacen caso ante la situación que se vive. Aquí es muy común que la gente ande afuera".

"Por ejemplo, nos enteramos que el marido de una mujer está con covid, pero ella sale y dice que es su pareja la que tiene y no ella. No advierte que ella y los demás familiares son contactos estrechos, entonces la cadena de contagio sigue" revela la mamá de Alan con pesar en su voz.

Alan pasó días difíciles, a causa del virus, con solo 12 años. Hoy tuvo ánimos y se sentó a realizar la tarea retrasada. "Sus docentes se contactaron y ofrecieron ayudarlo, para que no se le acumulen más tareas -de su primer año de secundaria-, o por si no entendía algún tema. Otros vecinos también ofrecieron su ayuda" remarca Maira.

La familia tiene un local donde hacen impresiones "Hay gente que sigue sin usar el barbijo. Y nos pasó también en esa situación, de atender a clientes que no llevaban ningún tipo de protección y al rato enterarnos que son contacto estrecho de alguien con el virus. Muchas veces mi hijo atendió a las personas, y advertimos que entran sin tapaboca", la resignación salta en la voz de Maira, quien reniega que a un año de la pandemia el hábito del uso de barbijo no esté instalado en su comunidad. Y en la posibilidad que todo lo vivido por su familia haya sido consecuencia de la irresponsabilidad social.

¿Con quién querés compartirlo?

En esta nota:

Sigue leyendo: