A más de un año de la pandemia, y de familiares, amigos y conocidos enfermos o incluso muertos por Covid-19, duele la incredulidad o más bien la cero empatía de un sector de la comunidad frente al virus. Fiestas, encuentros deportivos, y un sinfín de reuniones sociales que no se detienen, como tampoco la segunda ola que repunta en el sur tucumano.

Víctima del coronavirus fue Victor Hugo (59), era de Alberdi, estuvo internado en San Miguel, falleció en las últimas horas. El cuerpo tuvo que ser trasladado a su ciudad natal y según el protocolo de los cementerios, la sepultura debe hacerse a cajón cerrado, con la fosa más profunda, y pocas personas. Frente a esto los familiares se tuvieron que enfrentar el doloroso ritual siguiendo las medidas requeridas.

La esposa de Victor Hugo, aún se recupera de la enfermedad, por lo tanto y para poder darle el último adiós tuvo que cubrirse por completa y permanecer del lado de afuera del cementerio. Su compañero de vida, ya no está, la situación por la misma enfermedad, todo lo vivido quebró emocionalmente a Marcela Infante.

Una imagen para reflexionar

El hermano de Marcela, Alberto Infante fue testigo del amor entre su hermana y su cuñado, y las circunstancias de la vida lo hicieron presenciar también esa dolorosa despedida en el cementerio.

Alberto lleva 31 años ejerciendo el periodismo en el sur tucumano, hoy ejerce la profesión en Canal 5 de Concepción. En un momento al ver a su hermana llorando desde la vereda del cementerio, le tomó una fotografía. «Fue difícil sacar esa foto» explicó al portal el tucumano, y es por eso que al publicarla en su cuenta de Facebook acompañado de un texto que invita a reflexionar sobre la situación, es que el periodista inicia su posteo disculpándose ante su hermana. «Perdón por la foto y por haberla subido.En la mañana de este martes sepultaron al novio de su infancia, al novio de su juventud, al compañero de toda una vida. Mientras estuvo detrás de las verjas del cementerio, sin poder abrazar ni recibir un abrazo de consuelo, sin poder dar el último adiós, allá a lo lejos el amor se iba bajo tierra» expresa el periodista en su cuenta.

«Me ha costado pensar en hacerla a la foto: estaba en cuclillas, no podía darle un abrazo, ni ella a mí; la reja del cementerio nos separaba. La única intención de la foto es hacer que la gente tomara conciencia de lo que estamos viviendo» afirma Alberto, quien tuvo que afrontar la responsabilidad de recibir el cuerpo de su cuñado; razón por la cuál él estaba dentro del cementerio, desde donde tomó la foto.

«Mi hermana se está recuperando, gracias a Dios de la enfermedad, pero (ella) no quería quedarse sin darle el último adiós» a su marido. «Uno llora acá, el otro llora allá. Es muy difícil». En toda la amargura el periodista rememora a su cuñado y dice «Hemos sido vecinos con Víctor Hugo. Tenía diabetes y tenía doble amputación de piernas. Tenía las prótesis y andaba en cuatriciclo: bailaba, era muy activo, tenía su taller, hasta que llegó esta enfermedad que lo complicó».