“La pena que recibió Teresita Raso es muy severa por todo lo que sufrió ella. Estamos dispuestos a apoyar en lo que sea para lograr que ella salga de la cárcel. Ya pagó por lo que hizo”, indicó Pamela Núñez, la madre de Gisselle.

– No es común que una querella tenga esa actitud…

– Mucho antes de que comience el juicio hablamos con nuestro abogado. Sabíamos que ella había tenido algún tipo de participación, pero como encubridora. Por eso se pidió que la condene a tres años de prisión. No es justo que le hayan dictado una pena de 10 años.

– ¿Por qué no debieron darle esa pena?

– Porque ella también fue una víctima. La que murió asesinada, en este caso, fue Giselle, pero tranquilamente podría haber sido “Tere”.

– ¿Qué le hace creer que Raso fue una víctima?

– Por como actuaba ese delincuente y otros. Metían a los chicos en el vicio para que les venda y a las chicas para que luego aprovecharse de ellas. Él las explotaba sexualmente por unas dosis.

– ¿Denunció esta situación en la comisaría?

– Por supuesto. Varias veces me presenté en la comisaría de Monteros para denunciar quiénes eran los que estaban haciendo todo esto. Pero nunca hicieron nada para detenerlos. Me amenazaron varias veces, como hicieron con los testigos del juicio. Una vez hasta intentaron atropellarme.

– ¿Cómo fue el proceso para sacar a su hija de esta situación?

– Muy duro. Pedí en la Justicia que me dieran una orden para que pudiera internarla y así intentara recuperar de sus adicciones. Pero me cerraron todas las puertas que llamé. No me quedó otra que intentarlo sola.

– ¿Qué hizo para conseguirlo?

– Lo primero que pretendí hacer es alejarla de Monteros. Primero fui a Buenos Aires y no conseguí ningún lugar porque no tenía una orden judicial. Después fui a Santiago del Estero, y pasó lo mismo. Terminé en un campo alejado de la provincia y ellos la llamaban para que se escapara y eso sucedió. En Catamarca encontré una posibilidad, pero también fracasé.

– ¿Qué pasó en esta oportunidad?

– Terminamos en una iglesia evangélica donde la aceptaron, pero no me podía quedar con ella. Hicieron una excepción y nos quedamos durante cuatro meses. Le iba muy bien, pero otra vez los desgraciados la volvieron a llamar y ella se escapó. Después se metió con ‘Pony’ Danum y así terminó.

– ¿Está conforme con el fallo?

– Estoy conforme por dos cosas. La primera, el autor del crimen recibió la pena justa. Segundo, nuestro abogado consiguió lo que pretendíamos: que se investigue a los delincuentes que venden drogas en Monteros. Pero sí no estoy de acuerdo con la pena a Teresita. Ella también fue una víctima.

– ¿Por qué insiste con las drogas?

– Porque no quiero que haya más chicos esclavizados por las drogas en mi ciudad. Hay muchos vendiendo y nadie hace nada. Espero que ahora se acabe con ellos.

Por Gustavo Rodríguez (La Gaceta)