Los golpes de la barbarie en Aguilares.

El técnico de Santa Rosa rompe el silencio y cuenta paso a paso el momento de la batalla en Aguilares, y acusa los entrenadores de Deportivo de pegarle a sus dirigidos.

La tarde de viernes 9 de abril no fue una más en el universo del fútbol, ese día la pelota se manchó con la violencia y en donde familias enteras ingresaron al campo de juego del Deportivo Aguilares para una batalla que tiño de sangre el verde césped.

Ramón Córdoba, técnico de las inferiores de Santa Rosa, charló con MONTERIZOS y contó los por menores de la barbarie a la que fueron sometidos los miembros de su institución y fustigó con dureza al árbitro del encuentro, Pablo Quesa.

“La secuencia de la jugada fue en una esquina de un córner, donde en una jugada sin riesgo alguno para ambos equipos, mi  jugador le saca la pelota al rival, le hace dar en la pierna y la pelota sale al costado, el árbitro desde la mitad de la cancha cobra lateral en favor nuestro”, relata Córdoba, hasta ahí todo normal, ya que después de esa acción se vendría lo peor.

“A punto de hacer el saque lateral mi jugador se da vuelta, él chico de Deportivo Aguilares lo agrede una patada de atrás en los tobillos, mi jugador gira, le dice que le pasa, y el pibito se le se puso de frente y le dijo ¡qué queres pelear vos!, como un boxeador experto, entonces el arquero nuestro vio el accionar en contra del primo de él, salió disparando, reacciono de una mala manera, y lo agredió al jugador de Deportivo Aguilares” detalla con exactitud.

“La secuencia continua con dos o tres jugadores por bandos en un tumulto, pero luego me llama la atención que los técnicos de Deportivo Aguilares ingresaron al campo de juego, pero no a separar sino a buscar al arquero para agredirlo”. “Entre todos lo golpearon, mamá, papá, tíos, todos decían ser familiares”, dijo con bronca y resignación.

Mientras eso ocurría en un sector del corner, en otra parte del campo de juego, había jugadores que no participaban de la trifulca. “En la mitad de la cancha había un pibito nuestro (sic), que ni por asomo participaba de los hechos, pero llegó un gordo, que le metió un tortazo, lo hizo caer al suelo y lo empezaron a patear entre todos, es inadmisible».

Lo que quiere dejar en claro Córdoba, es que sus dirigidos se defendieron de las agresiones, nunca incitaron a la violencia. «De hecho, vinieron de personas ajenas al campo de juego, tras el tumulto que se puede dar en un partido. “Nosotros fuimos los agredidos, la demencia y la violencia que actuaron, hubo chicos fuera del tumulto, que fueron golpeados”.

Grave acusación contra el juez del partido

El técnico de Santa Rosa tampoco se quedó callado con respecto al trato que recibieron sus jugadores de inferiores en esa fecha. Córdoba expresa de manera preocupante como el machismo y la discrimación se pone de manifiesto en el hombre encargado de impartir justicia.

“En el campo de juego a los chicos hay que enseñarles, pero lejos de esto, el sr. Pablo Quesa, le dice; no vienen a jugar a las muñecas, jueguen no sean maricones, acá se juega como hombres, si no le gusta que jueguen a las muñecas” y cosas de ese calibre. “De esa forma trata a los jugadores de inferiores e infantiles, es de no creer”.

Por último, el técnico de Santa Rosa manifestó que en ningún momento se sintieron acompañados por los dirigentes de Deportivo Aguilares. “Solo una persona se acercó nos dijo por donde salir, y nos acompañó las 7 cuadras que separa la cancha con la ruta”, cerró.