La audiencia del día martes inició con el testimonio del hermano de la víctima, Luis Barrionuevo Núñez, quien reveló en detalle la vida de sufrimiento de la adolescente a causa de la adicción. «Se perdía una semana, generando preocupación de nuestra madre. Andaba de un lado a otro. Sabíamos que si no estaba en la casa de (Américo) ‘Lulo’ Sánchez, se encontraba en lo de Pony». Así mismo explicó que conocía todo el movimiento de la venta de drogas porque el también consumía.

Otro de los testimonios más fuertes, fue el ofrecido por una mujer, de la cual se reserva su identidad, quien había estado en un hotel alojamiento con Danún, según la versión de él, la noche del asesinato de Gisella. Ella dijo frente al tribunal que, «Se contactó conmigo porque se enteró que había dejado el tratamiento de rehabilitación que había iniciado» y negó haber aceptado encontrarse con Danún a cambio de una dosis de cocaína.

La testigo María Pía Vallejo se refirió al método de acceso al consumo que tenía en casa de Luis Danún, «Consumía drogas y me instalaba en la casa de ‘Pony’ para limpiarle. Había muchas personas que hacían lo mismo». Antes que ella, y en el primer día de audiencia Teresita Raso había indicado que ella convivía con el sujeto porque le daba techo, la mantenía y se suministraba la droga. En esa misma línea, se refirió otro testigo: Hugo «Ranita» Juárez, «Él siempre se aprovechó de las chicas que estaban desesperadas por drogarse. Era un hombre violento que les pegaba. Muchos vimos cómo lo hacía».

Todos los testigos, en ambas audiencia revelaron la red de consumo y adquisición de la droga en Monteros, así también reconocieron tener problemas de adicción. Uno de los testigos, al ser consultado por el juez Emilio Páez de la Torre sobre si seguía consumiendo, le dijo «Eventualmente tomo cocaína», el juez le preguntó «¿Dónde la compra?», sin dudarlo el testigo respondió que en Monteros. Pero al ser consultado sobre «¿A quién le compra?» y de manera insistente, el testigo no respondió.

Otro detalle en ambas audiencias fue el temor que manifestaron los testigos. Tanto «Tere» Raso, «Ranita» Juárez y «Lulo» Sánchez informaron al tribunal que familiares de Danún se comunicaron con ellos para que declararan a favor del imputado.

Puntos claves para recrear los hechos

El motor del crimen de la adolescente de 17 años en marzo de 2018 sería de drogas. Así también los testigos coincidieron en algunos relatos que complican a Danún y a Raso, los dos únicos imputados y detenidos por la causa.

Por los testimonios se pudo recrear los últimos movimientos de la joven, antes de su desaparición. Gisella salió de su casa el viernes 4 de marzo de 2018 y se fue a la casa de «Lulo», donde encontró a Aldonate y ahí consumieron droga. Al siguiente día, por la noche, se fue con éste a la casa de «Pony», según los testimonios, para comprar droga. Sin embargo, Gisella se quedó en la esquina, porque no quería entrar a la casa, por los problemas que tenía con «Tere».

Ninguno de los testigos que prestaron declaración pudo precisar qué pasó con ella, en qué momento y con quién se fue. Pero sí se confirmó que Danún llegó a la madrugada del domingo 6 de marzo transpirado y sucio. Palabras similares del echo que indicó Raso.

Su mamá, Norma Núñez, hizo la denuncia el lunes 12 en la comisaría de Monteros. Los policías no salieron a buscarla inmediatamente porque, según le dijeron a la mujer, no era la primera vez que se ausentaba de su casa para consumir.

El cuerpo de la joven fue encontrado ese mismo domingo a la entrada de una finca de caña de azúcar del paraje El Rincón, cerca de Soldado Maldonado, por el lugareño José Luis Padilla, pero no dio aviso a la policía. Dos días después, el 15 de marzo, lo encontró otra persona, también habitante de la zona.

Padilla expresó al tribunal «No dije nada porque no quería problemas». Antes de que se retirara como testigo, Wendy Kassar, presidenta del tribunal le subrayó «espero que nunca más vuelva a toparse con un cuerpo, pero si lo hace, levante un teléfono y avise a la Policía. Piense que puede haber alguien buscando a esa persona».

La recreación de los hechos sigue con el testimonio del hermano de Gisella «Al día siguiente del crimen, me encontré con una amiga que me contó algo. Me dijo que un tal ‘Ñoñito’ le había comentado que ‘Pony’ había matado a mi hermana porque ella le había robado dinero o droga», pero no pudo identificar a esa persona referida.

Quién apoyó esa misma versión fue «Ranita» Juárez: «Carlintos Fernández, que vendía droga para ‘Pony’ me contó que se había mandado una cagada. Me dijo que primero le pegó a una piña en la cara y después le puso la mano en el cuello hasta matarla». Y agregó «después nos pidió a mí y a Carlitos que limpiáramos todo y escondiéramos la droga para que no tuviera problemas».

Carlos Fernández, que tendría algún parentesco con Danún, está fuera de la provincia y es posible que no asista al juicio.

Se complica la situación de la acusada

Las declaraciones de los testigos, en principio, despegaban a Raso del homicidio porque confirmaban que no había tenido contacto con la víctima el día de su muerte, pero el informe del médico forense Raúl Afour terminó complicándola.

El profesional confirmó que Giselle recibió un golpe (presumiblemente de puño) en la boca que le produjo la quebradura de un diente y que murió ahorcada manualmente. “Le habrían apretado el cuello con una sola mano, ya que con la otra, por las lesiones que presentaba la víctima en sus brazos, la habrían sujetado. Hicimos un estudio para determinar qué mano era la más hábil de los dos acusados. Y establecimos que Raso utilizaba la izquierda”, agregó.

El profesional también declaró que él creía que el cuerpo de la víctima, por las marcas que tenía en sus pies, habría sido arrastrado por dos personas. “Estamos hablando en potencial, no con una certeza”, explicó. El martes, después de escuchar los testimonios, serán los alegatos y después se conocerá el fallo.

Se derrumbó la coartada de “Pony”

El acusado dijo que la noche del crimen estuvo con su hija enferma. La ex mujer dijo que no lo vio, pero que su hija de 4 años le contó que le llevó chocolates.

“Pony” contó que la noche del crimen fue a un hotel con una joven. Esa chica, que tenía problemas de adicción, dijo que fue así, pero en otro horario.

“Lulo” Sánchez sostuvo que Danun mantenía una relación con Gisella mientras estaba en pareja con Raso. Él declaró que sólo eran amigos.

El imputado negó haberse dedicado a la venta de drogas, pero varios testigos indicaron cómo era el negocio ilícito que manejaba en Monteros.

Danún indicó que no era una persona violenta. Testigos no sólo dijeron haber visto cómo golpeaba a sus parejas, sino que se aprovechaba de chicas adictas.

“Pony” intentó responsabilizar del crimen a Gaspar Aldonate, pero en las audiencias quedó probado que el joven intentó salvar a su amiga.

Fuente: La Gaceta