Fotos de Franco Vera

El grave y ultrajante estado de vulnerabilidad que viven las jóvenes que sufren problemas de adicción quedó al descubierto en la primera audiencia del crimen de Gisella Tatiana Barrionuevo Núñez. Teresita “Tere” Raso, quien junto a Luis Cristian “Pony” Danun son acusados del homicidio de la adolescente, contó los detalles de un caso en el que se ventilaron las desgracias humanas, el tráfico de drogas en Monteros y hasta una posible conexión con políticos de la zona.

Gisella salió de la casa de su madre el viernes 9 de marzo de 2018. La joven de 17 años, que tenía severos problemas de adicciones, dijo que saldría a andar en bicicleta. No volvieron a saber nada de ella. Su mamá, Norma Núñez, hizo la denuncia el lunes 12 en la comisaría de Monteros. Los policías no salieron a buscarla inmediatamente porque, según le dijeron a la mujer, no era la primera vez que se ausentaba de su casa para consumir.

El miércoles 15 de marzo, el cuerpo de la adolescente fue encontrado en la entrada de una finca de caña de azúcar del paraje El Rincón, cerca de Soldado Maldonado. Con los primeros informes médicos se estableció que la habían ahorcado y luego arrojado allí. El fiscal Jorge Carrasco investigó el caso y ordenó la detención de Danun, de Raso y de un tal ”Lulo” Sánchez.
Con el correr de los días, se fue armando la hipótesis del caso. Según la investigación, Giselle había ido a comprar droga a la casa de “Pony” junto a su amigo Gaspar Aldonate, hijo de reconocidos profesionales de Monteros. Ella se quedó en el lugar para consumir durante varios días.

Luis Cristian “Pony” Danun – acusado del asesinato de la adolescente Gisella Barrionuevo

Según la teoría de Carrasco, hubo una discusión por celos entre Raso y Danum que derivó en el crimen de la adolescente. Esa versión fue aportada por “Lulo” Sánchez, un “soldadito” que trabajaba para “Pony”, para muchos, el supuesto responsable de haber popularizado el consumo de pequeños cristales de cocaína en Monteros.

A los acusados se les dictó la prisión preventiva. Antes de que cumplieran seis meses de encierro, por un tecnicismo, el destituido camarista Enrique Pedicone ordenó que fuesen liberados, pero que debían cumplir con ciertos requisitos. El fallo generó mucha polémica y la atención sobre los imputados fue muy fuerte. Por orden del juez Mario Velázquez, Danum volvió a prisión por no haber realizado un tratamiento psicológico; y Raso, por no estar en el domicilio que había fijado como lugar de residencia. No volvieron a salir más, pese a que cumplieron más de dos años de prisión preventiva sin ser enjuiciados.

Testimonio clave

“Tere” Raso -acusada del asesinato de la adolescente Gisella Barrionuevo

“No tengo nada que ver con el crimen. Sufrí la misma violencia que sufrió Giselle por parte de Danun”, dijo con lágrimas en los ojos “Tere” Raso. “Estuve con él porque me daba un techo, me mantenía, y fundamentalmente tenía con qué drogarme todo el tiempo”, añadió ante la sorpresa de los jueces Emilio Páez de la Torre, Wendy Kassar y María Fernanda Bahler.

El testimonio de la acusada tuvo una alta carga emocional. Empezó con una denuncia de la defensora oficial Raquel Ferreira Asis. “Quiero dejar asentado que mi asistida recibió llamadas de la madre del imputado para pedirle que no declare en contra de él”, señaló la profesional, que luego pidió que “Pony” sea retirado de la audiencia, planteo que fue aceptado por los jueces.

Raso, durante el testimonio, relató que ella era muy amiga de Gisella. “Una vez dejé a un amigo que me cuidara la casa. Cuando volví, ella me dijo que se había bañado y que me había sacado ropa para cambiarse porque no tenía. A partir de ahí iniciamos una amistad. Ella, que tenía los mismos problemas de adicción, se quedaba en casa por varios días. Ella fue la que me presentó a Danun”, señaló.

La joven actualmente tiene 24 años. Se rehabilitó de sus adicciones y está muy cerca de terminar sus estudios secundarios en prisión. “Él era muy violento conmigo. Cada vez que yo me quería ir, me pegaba con las manos. Una vez me golpeó con una mesa y, en otra oportunidad, amenazó lastimarme con un ventilador prendido. Tenía como costumbre encerrarme en una de las habitaciones para que no me escapara. Y para que hiciera las necesidades, me pasaba un tacho de pintura”, relató. Después de secarse las lágrimas que corrían por su rostro, agregó: “Giselle me contó que a ella le hacía lo mismo. Sólo observé una vez que le tiró una botella por la cabeza”.

Versiones opuestas

Gisella Barrionuevo tenía 17 años cuando fue asesinada en 2018

Raso declaró luego de que lo hiciera “Pony”. El imputado dijo que él mantenía una relación de amistad con Gisella. “Le daba la contención que no tenía de su entorno familiar”, comentó. “Tere”, en cambio, dijo que sí estaban vinculados sentimentalmente.

Danun también negó que se haya dedicado a la comercialización de drogas. “Esas fueron comentarios de vecinos, pero la realidad indica que nunca se comprobó nada de esas habladurías. Sí puedo decir que a veces venían a mi casa amistades a drogarse. Estábamos hasta cinco días consumiendo. A veces hacíamos un fondo común para conseguir la droga, otras, la traía cada uno”. Raso volvió a desmentirlo: “El vendía drogas. Tenía una sandwichería, pero vendía crack. El traía la cocaína y los que estábamos en la casa la preparábamos para venderla. También consumíamos mucho”, explicó.

El acusado planteó una coartada para sostener su inocencia. “Esa noche fui a ver a mi hija, que estaba enferma. Después me encontré con una amiga con la que fuimos a un hotel alojamiento que está camino a Simoca. Me quedé ahí hasta las cuatro de la mañana; es imposible que haya cometido ese crimen”, indicó Danun.

Su ex pareja contó otra versión. Dijo que “Pony” se presentó cerca de las 2 de la mañana “y dejó un poco de droga para que vendiéramos. Llegó mucho más tarde, todo transpirado y sucio. Lo único que hizo fue bañarse sin decir nada más”, agregó la joven.

“Raso fue una víctima de Danun, como lo fue Gisella. No tenía padre, madre ni hermana. Vivía prácticamente en situación de calle y por su vulnerabilidad, terminó bajo el poder de este hombre, que le hacía de todo, pero ella se las aguantaba porque estando a su lado podría conseguir más drogas”, señaló la defensora Ferreyra Asis. El representante de la querella Benjamín Núñez Arévalo fue mucho más prudente. “Por su estado de vulnerabilidad, puede considerarse que ambas jóvenes fueron víctimas del poder que tenía este señor por la droga que supuestamente manejaba. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer y cosas por aclarar. Por ejemplo, porque en la mano de Gisella se encontró un cabello de Raso”.

Otra postura: «Soy inocente y no se investigaron a otras personas», dijo Danum en su declaración

“Lo único que quiero aclarar es que soy inocente. Era amigo de Gisella (Barrionuevo Núñez) y no tengo nada que ver con este crimen. Tampoco vendía drogas como todos quieren hacer creer”, señaló Luis Cristian “Pony” Danun cuando declaró antes los jueces en la primera audiencia del juicio.

El imputado, que actualmente tiene un negocio de comidas rápidas, indicó que él personalmente le dijo al fiscal Jorge Carrasco sobre algunas personas que podrían estar involucradas en el hecho. “Una de ellas es Walter Rodríguez, un ex jugador de fútbol que también conocía a Gisella y que podría haber estado involucrado en el hecho. Pero nadie me hizo caso y ahora yo estoy preso y él está metido en la política”; indicó el acusado de homicidio agravado por el vínculo.

Danun se refiere a “Pulga” Rodríguez , ex jugador de Ñuñorco y de Atlético, hermano del “Pulguita” Rodríguez, ex astro de los “Decanos” y actual figura de Colón de Santa Fe. LA GACETA no logró comunicarse con él para que diera a conocer su versión de los hechos.

Por su parte, el defensor del acusado Daniel Medina profundizó los dichos del imputado. “Siempre corrió esa versión. Monteros y Simoca están muy cerca y todos nos conocemos mucho. Le pedimos al fiscal Carrasco que investigara esta posibilidad, pero nunca nos hizo lugar a nuestro planteo”, agregó en una entrevista con LA GACETA. “No tenga dudas que en las próximas audiencias surgirán más indicios sobre esta línea y solicitaremos al tribunal que disponga de una nueva investigación”, concluyó.

Las sospechas

Danun y Raso fueron acusados del crimen de Giselle. Se cree que la mataron después de haber mantenido una fuerte pelea por celos.

“Pony” Danum habría sido un transa del barrio San Carlos de Monteros. En su casa habría funcionado un “quiosco” de venta de drogas.

Varios testimonios indican que el acusado habría ofrecido droga a las jóvenes monterizas a cambio de las dosis de droga que le entregaba,
Raso reconoció que convivió casi cuatro meses con Danun a cambio de techo, comida y porque le daba cocaína para que consumiera.

Los familiares de Gisella dijeron que el acusado hasta la hacía prostituir a su hija a cambio de la droga que le entregaba para que consumiera.

Fuente: La Gaceta