Durante el fin de semana la policía desactivó fiestas en las ciudades de Monteros, Famaillá, Lules y Tafi viejo, en el marco de un fuerte operativo de control dispuesto por el Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía durante el fin de semana largo de Semana Santa.

En Monteros los efectivos de la Comisaría de esa ciudad detectaron una fiesta de 15 años que se realizaba en un boliche ubicado entre las rutas 38 y 325. “Al llegar al lugar, el personal policial pudo establecer que en la playa de estacionamiento de ese boliche había una gran cantidad de autos y camionetas y aproximadamente 100 personas las cuales se encontraban bailando y consumiendo bebidas alcohólicas, desobedeciendo todos los protocolos sanitarios impuesto por el COE”, señaló el Comisario Principal Walter Guido Juárez, Jefe de la Comisaría de Monteros.

Esta situación fue informada a la Unidad Fiscal Regional del Centro Judicial de Monteros, desde donde se ordenó que se documenten las actuaciones sin desalojar el lugar.

En Famaillá, se realizaba en una vivienda del Barrio El Portal de esa ciudad.

También se desactivó una fiesta clandestina de cumpleaños en la ruta 301, cercana a la localidad de Mercedes, departamento Lules, donde se observaron alrededor de 100 personas sin cumplir con las normas sanitarias. Ante la llegada de los motoristas del 911 y personal municipal, los presentes procedieron a retirarse rápidamente.

En Tafí Viejo, efectivos de la Comisaría de Villa Obrera intervinieron en una fiesta clandestina que se realizaba en un domicilio de esta ciudad. La propietaria, una empleada de ese municipio, aducía que se trataba de un cumpleaños familiar pero luego se supo, a través de publicaciones en las redes sociales, que en ese mismo lugar se realizaba una fiesta clandestina con venta de bebidas alcohólicas y el cobro de entradas. Por ello, los efectivos regresaron al lugar, con la colaboración de un móvil GUM (Guardia Urbana Municipal) y por disposición de la Fiscalía de Emergencias Sanitarias se desalojó el domicilio, donde había aproximadamente 30 personas en su mayoría menores de edad.

Los operativos fueron supervisados por el Comisario Inspector Marcos Barros jefe del Centro de Operaciones Policiales de la URO y el jefe de la URO, Comisario Mayor Manuel Castaño.