Estaba rindiendo», se excusa Katherina Mazzuco para justificar su demora en responder los mensajes que recibió desde eltucumano.com. Es esperable que demore en contestar un mensaje de Whatsapp, más si horas antes juró como concejala en el Concejo Deliberante de Concepción tras la muerte de Juan José Vargas, quien falleció tras ser diagnosticado positivo para Coronavirus.

Luego de celebrar que cree que le fue «muy bien» en su examen de Derecho Internacional Público de la carrera de Ciencias Políticas de la UNSTA (además estudia Derecho en la UNT), Kathy, como confirma que la llaman, comienza la charla lamentando que asumió su banca a sus 26 años por una «situación inesperada» y apenas dos semanas después de la muerte de Vargas.

«Es una responsabilidad muy grande ser representando de los vecinos de la Ciudad, y más que nada por la persona que fue Juan José, un hombre muy respetado, muy querido y que siempre estuvo muy cerca de los vecinos. Él trabajó mucho por la comunidad y dejó la vara muy alta«, se sincera y recuerda que tenía apenas 24 años cuando ocupó el tercer lugar del acople que llevó al Concejo de La Perla del Sur al fallecido Vargas y a Gabriel Jiménez, por el espacio que conduce el legislador Raúl Albarracín del bloque PJS Recuperemos Tucumán.

Mazzuco recuerda con «orgullo» que Albarracín le haya propuesto ocupar el tercer lugar de la lista y rechazó que haya «ocupado el cupo femenino» en la nómina, sino que «fue un reconocimiento al trabajo político que vengo haciendo junto a la Juventud Lebensohn, agrupación política de jóvenes radicales de Concepción formada en 2011.

Con sus compañeros de militancia, explica, buscando «llegar a lugares impensados en la provincia, nos motivan las ganas de estar presentes donde el Estado no está», y pone como ejemplo un «cine móvil en Huasa Pampa, donde hay niños que jamás han podido ir al cine». Define a sus correligionarios como «un grupo político de jóvenes que se plantea metas, entre las que una de las más nobles es participar activamente dentro del Concejo».

«Los sueños no tienen límites, el año pasado quedamos muy cerca y eso nos hizo replantearnos ¿qué pasó? y ¿a dónde no llegamos? para mejorar de cara a las próximas elecciones, pero pasó todo esto y ahora tocó asumir la banca: ‘La juventud hoy llegó al Concejo’, es una frase que nos tatuamos a fuego dentro de la tristeza que nos embarga, pero que nos da esperanzas de trabajar desde adentro para cambiar las cosas que criticamos«, apunta.

Entre las facetas de la política que a los jóvenes les corresponde cambiar enumera «la mala política empañada de corrupción, de mentiras, engaños y falsas promesas» y recuerda que «los políticos se acuerdan de los jóvenes en campaña y se olvidan a la hora de cumplir».

«Los jóvenes concebimos la política como una herramienta de transformación y cambio. El camino es nada fácil, cuando sos joven te tiran para abajo y te llegás a preguntar ‘¿qué estoy haciendo acá?’ pero estamos convencidos que las cosas van a cambiar, eso te mueve, hay muchos jóvenes que no son nunca tenidos en cuenta», analiza.
Mazzuco remarca que «los jóvenes necesitamos que nos escuchen, tenemos cosas para aportar: es un orgullo ser la cuarta mujer en el Concejo, pero no sirve tener mujeres si no están en los lugares de decisión, en las comisiones donde se toman las decisiones. Si tenemos un discurso de inclusión a las mujeres y jóvenes hay que otorgarles esos lugares».

«Me molesta cuando hablan del cupo femenino y dicen que ‘llega cualquiera por la amiga o la prima’ pero eso se derriba con trabajo de fondo, derribando esos mitos», sentencia la joven edil concepcionense.
La legisladora porteña del Frente de Todos, Ofelia Fernández, es a nivel un símbolo de la presencia de jóvenes mujeres en los primeros planos de la escena política a nivel nacional. «A Ofelia no la puedo criticar, tiene otro tipo de pensamiento, pero es joven, llegó ahí por el voto de la gente y representa a todos, criticarla sería criticar el modo en que la gente vota«, aclara, marcando distancia de la referente del FdT porteño.

«En Tucumán hay mujeres en Ministerios importantes, que tienen un rol activo hoy en día. En las intendencias tenemos mujeres a cargo, y otras que ya no están. La base de eso es el trabajo que realizan, es la más grande carta de presentación que tienen. En la página del Congreso podemos ver en qué trabajan nuestras diputadas, qué proyectos presentaron y a partir de eso decir que están ahí por lo que aportan, ese acceso a la información permite que la gente pueda informarse y opinar», destaca, al ser consultada por las representaciones políticas de las mujeres en nuestra provincia.

A la hora de señalar alguna referente política, Mazzuco elige al legislador Albarracín y recuerda que tenía su misma edad cuando llegó al Concejo Deliberante municipal: «Supo desde joven plantarse, ir contra muchas tormentas y cruzar muchas piedras en el camino». Sobre el rol de los jóvenes en la política, en la militancia, alerta que «muchos jóvenes trabajan en la política, pero con esa mentalidad de la política vieja» e insta a sus pares a «despojarnos» de esas prácticas.

A los jóvenes especialmente de Concepción les adelanta que en la edil Mazzuco «van a encontrar una persona de diálogo, de consensos y trabajo» que tiene por objetivo «mejorar la Ciudad que es hermosa y necesita calidad institucional, representantes dignos y honorables».

«Si hay algo que la sociedad nos reclama a la clase política y a la juventud es la falta de autocrítica, nadie en este país hace autocrítica y trabaja sobre los errores que cometen. Equivocarse es humano, pero caer en el error es perverso. Decir ‘me equivoqué, avancemos sobre eso’ es un acto de humildad», remata la concejala más joven de Tucumán.

Fuente: el tucumano