Ignacio Rocangliolo, titular de la Oficina Regional para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), y Valeria Guerra, Asesora en Derechos Humanos de la Oficina del Coordinadora Residente de Naciones Unidas en Argentina, mantuvieron un encuentro con representantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) con el objetivo de recabar información sobre el caso de desaparición forzada y posterior asesinato de Luis Espinoza.

El organismo supranacional convocó a la reunión de la que también participaron los copresidentes nacionales de APDH, Guillermo Torremare y Soledad Austidillo; y los de directivos de la Regional Tucumán de esa organización, Pablo Jeger y Alejandra García Aráoz.
Luis Espinoza falleció luego de ser atacado el 15 de mayo último por la Policía durante un operativo realizado por un festival de caballos cuadreros en el paraje de Melcho, en Simoca. Su cuerpo sin vida apareció una semana después envuelto en bolsas de plástico en un barranco en territorio de Catamarca.

Por el crimen se encuentran detenidos con prisión preventiva el subcomisario Rubén Montenegro, al oficial José Morales y los efectivos Miriam González, René Ardiles, Víctor Salinas, Carlos Romano, José Paz, Gerardo González Rojas y Claudio Zelaya. La justicia además ordenó preventiva para el vigía ciudadano Fabio Villavicencio, que es personal civil.

Los acusados quedaron imputados por «privación ilegítima de libertad seguida de muerte y desaparición forzada de persona» en perjuicio del trabajador.

  • Los hechos
  • – Luis Espinoza y su hermano Juan volvían a caballo desde Monteagudo a su hogar en Villa Chicligasta. Habían ido a cobrar una pensión. En la zona de El Mencho, en medio del monte, se topan con una persecución policial.
  • – Los agentes los demoran violentamente y se produce una trifulca. En el forcejeo, Juan queda inconsciente. Antes, escucha un tiro. Y cuando despierta, su hermano ya no estaba.
  • – Los lugareños comienzan la búsqueda de Luis. En el lugar donde se produce el forcejeo entre los hermanos y la Policía hay huellas de vehículos y ramas y hojas cortadas con lo que parece ser sangre. Pero no hay señales de Luis.
  • – Dos horas después de la desaparición, la hipótesis de que Luis pudiera estar deambulando en el monte, confundido por los golpes, se cae a pedazos. El caballo que montaba llegó sin jinete al hogar.
  • – Familiares y vecinos se apersonan en la Comisaría y hospitales para preguntar por Luis. No está en ningún lado. Desde entonces realizan una búsqueda ininterrumpida, desde el día hasta la noche, sin apoyo de la Policía.
  • – El domingo siguiente a la desaparición, la familia y conocidos de Luis Espinoza deciden cortar la Ruta 157 hacia Monteagudo. Cansados de la falta de respuestas de la Policía zonal, buscan sensibilizar a las autoridades de más arriba.
  • – Los policías apuntados como responsables de ese hecho son nueve. Todos fueron apartados de sus cargos el lunes 18 de mayo. Dos dos días después, el miércoles, quedan detenidos y a disposición de la Justicia.
  • – El jueves 21 de mayo, dos de los policías implicados se quiebran y revelan el crimen junto con el supuesto paradero del cuerpo, en Alpachiri.
  • – El viernes 22, Luis es hallado en un precipicio en territorio catamarqueño, a 200 metros del límite con Tucumán.

La confesión del crimen de Luis Espinoza

» (…) a las 19:30, en el camino me dice Montenegro que llevaban una persona sin vida en el baúl del auto donde yo estaba y cuando se bajan los otros comienzan a discutir, Morales y Zelaya le decían eh culiao, mirá lo que han hecho, yo no le creía, por eso recibí amenazas, yo no pregunté quién era él solo me dijo ‘llevo un muerto’, yo no le creía y nos decía que más vale que nadie diga un pingo y comenzaron los roces entre Gonzales, Zelaya y Morales. En ningún momento dieron el nombre del muerto. Yo no me enteré de quien hablaban, fue cuando abrieron el baúl y era un desparpajo total, había una persona sin vida, yo no pregunté como murió, yo se que murió de un disparo, eso dijeron ellos. Hubo gritos, amenazas de todo.No decían quien había disparado. En ese momento tampoco sabía quién era la persona sin vida, él va y lo mete adentro del auto, no vi que hicieron con el cuerpo. Al auto lo metieron en el patio de entrada, hay un portón, yo me metí en el baño y gritaban y luego me sacaron y Montenegro, Morales, Zelaya y González nos amenazaban para que veamos todo. Cuando el auto ingresó a la comisaria bajaron el cuerpo del auto, lo bajaron del auto Morales, Montenegro, González Zelaya, la persona era robusta, cuando lo bajan lo ponen en el piso de cerca del mástil y ahí Montenegro nos vuelve a amenazar y lo cargan al cuerpo en el auto, en el baúl y se van Montenegro, Morales, Zelaya y el flaco González. No metieron el cuerpo dentro de la comisaria, al cuerpo lo bajaron y lo envolvieron con una frazada no recuerdo el color y luego lo volvieron a meter en el auto. Y de ahí se fueron y nos decían a nosotros que no se vaya nadie hasta que volvamos”.

El escalofriante relato corresponde al policía René Ardiles, uno de los 9 agentes de la Comisaría de Monteagudo detenidos por el crimen de Luis Espinoza. El agente brindó detalles de cómo retuvieron el cuerpo de Espinoza en la comisaría para luego trasladarlo en el mismo auto al límite de Catamarca donde lo arrojaron desde un barranco.

Fuente: El Tucumano