El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, fue protagonista involuntario de una de «las perlitas» que dejó el coronavirus. 

Es que en medio de una conferencia de prensa por el virus en Capital Federal, estornudó y se tapó la boca, es decir, una reacción totalmente desaconsejada.

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, estuvo junto Rodríguez Larreta en una rueda de prensa a fin de explicar las medidas básicas que pueden evitar la propagación del coronavirus.

«No toser sobre la mano sino sobre el pliego del codo», dijo el ministro y a los segundos, Larreta estornudó y se llevó la mano a la boca.