En contraposición a las lluvias de San Salvador de Jujuy y el Carnaval de Los Tekis, en la Quebrada de Humahuaca, más precisamente en Tilcara, el sol golpea a pleno durante la tarde del viernes, donde las comparsa ya se animan al desentierro del Pujllay (el diablo del carnaval) y MONTERIZOS estuvo ahí.

Como el carnaval ya se apoderó de todo el norte, la «Agrupación Las Ahijaditas» ya tuvo su desentierro a orillas del Río Grande, donde el diablo, representado por un muñeco de trapo, se saca de adentro de un mojón o apacheta, donde los concurrentes dan su ofrenda en honor a la Pachamama.

Tras la ceremonia comenzaron a aparecer los primeros diablos, y al son de la música, se dio rienda suelta a la fiesta y a la alegría en todo el pueblo.