Ofrecen taxis, pero no son taxis. Ninguno de los choferes tiene un taxi. Son autos sin identificación, sin licencia a la vista del pasajero. Para colmo, cada vez que aterriza un avión, los choferes se pelean en la puerta por conseguir un pasajero hacia el centro.

En esa puja están a los gritos como vendedores ambulantes desesperados por conseguir clientes. La escena se repite en el aeropuerto Benjamín Matienzo sin que las autoridades puedan resolver el sistema de transporte de quienes llegan a Tucumán por vía aérea y deben trasladarse al centro de San Miguel de Tucumán.

El Subdirector de Transporte de la provincia, Pablo Toledo, habló con el diario de mayor tirada de la provincia sobre el tema. El funcionario admitió que esa una imagen deplorable la que muestran en la puerta del aeropuerto. «No me lo tienen que contar, lo he vivido en carne propia –dijo-, los choferes de estos autos rurales están a los gritos y es una mala imagen, se pelean por los pasajeros”, afirmó.

Las críticas por el sistema de traslado crecen y se propagan en las redes sociales cada vez que alguien lo vive en carne propia. “No se puede entrar ni salir porque, los choferes bloquean las puertas”, aseguran los visitantes. “He visto choferes discutir con el personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), porque quieren entrar a los gritos”, cuestionaro.

Hay situaciones que llegan al extremo. La PSA, a veces, se enfrenta con los choferes que quieren entrar al hall del aeropuerto para “pescar” un pasajero.

Sin estafas

“Es un caos; así como está el sistema en un caos”, remarcó el Subdirector de Transporte. Toledo dijo que se debería aplicar el mismo sistema que se utiliza en Aeroparque, en Buenos Aires, donde se emite un tickets al pasajero. “De esa manera no hay estafa para nadie; ningún chofer está a los gritos en la puerta y el vehículo estará identificado para darle seguridad al pasajero, sin que le cobren de más –afirmó-; así como está ahora están en peligro los pasajeros”, advirtió.

Toledo dijo que el tema debe resolverse cuantos antes. “Deben involucrarse todas las partes intervinientes: además de Transporte, debe involucrarse el área de Turismo, también la Municipalidad de Alderetes, porque la prioridad es el pasajero que quiere viajar de manera seguro, sabiendo quién es el chofer, cuál es el auto y si tiene autorización oficial”, explicó.

Sin servicio de ómnibus

Hasta el año pasado, en el aeropuerto, algunos días podía verse una unidad de la empresa 124. Sin embargo, no se exhibía en público un horario de ingreso y salida del aeropuerto. Ahora ni siquiera entra el ómnibus de línea. El problema es de arrastre, pasan los años y sigue sin solución. En febrero de 2018 hubo un intento por debatir una solución. Aquella vez, el subsecretario de Tránsito de la Municipalidad de la capital, Enrique Romero utilizó una ironía para mostrar la situación de los choferes en la puerta del aeropuerto. “Sigue la vieja costumbre de la cultura árabe: ofrecer un servicio como si estuvieran vendiendo pantalones en un local comercial –dijo Romero-. Autos, autos, taxi, taxi, dicen los tipos en el aeropuerto; no se ha modificado esa cultura”, criticó.

Sin son ilegales hay que secuestrarlos

El Subdirector de Transporte de la provincia resaltó que si los autos son irregulares pueden terminar siendo secuestrados en el trayecto del aeropuerto a la plaza Independencia. “Este es el único aeropuerto del país que tiene un sistema caótico para traslado de pasajeros”, remarcó Toledo.

Por su parte, los taxistas denunciaron hay un intento por impedir que trabajen los choferes que están legalmente habilitados y con número de licencia y con identificación del conductor. “La inseguridad viene asociada a la ilegalidad –dijo el dirigente Julio Rodríguez-; el transporte  ilegal le quita trabajo a los formales y va en  detrimento de los usuarios, quienes no reciben un servicio en condiciones de seguridad”, aseguró.

«Son empresas ilegales porque ofrecen un servicio que no está regulado. Ni siquiera son remises porque no tiene un permiso para transportar pasajeros. Están transgrediendo las leyes, dijo Rodríguez (dirigente de los taxistas).

La falta de control está a la vista. Muchos pasajeros prefieren trasladarse con un familiar para evitar subir a un auto sin identificación oficial. El propio Romero se había referido a este problema con una advertencia. “La falta de control hace que no sepamos ni siquiera si están nucleados en alguna firma. Se supone que hay empresas, pero hay muchos tipos que van a trabajar ahí sin ninguna identificación”, resaltó.

Toledo, desde el área de Transporte de la provincia, dijo que una solución podrá salir siempre y cuando se reúnan todas las partes y logren consensuar un nuevo mecanismo de transporte. “Ahora hay una lucha interna de las cooperativas y por eso se pelean los choferes en la puerta del aeropuerto”, señaló.

En las últimas semanas recrudeció el enfrentamiento entre choferes en la puerta de la estación aérea.

Los números de un negocio redondo:

110 autos, por día, se calcula que pugnan por “cazar” un pasajero.

$ 1000 por semana debe pagar cada auto a la cooperativa para poder entrar al aeropuerto.

3 son los grupos o cooperativas que se pelean por los pasajeros.

$ 40.000 sería el monto del canon que paga cada cooperativa por mes al aeropuerto.

Fuente: La Gaceta